domingo, 8 de abril de 2018

¡Monago, Master Nabo!


En la conferencia del PP en Sevilla ha preguntado a los que no son de campo, como él, si saben lo que son los nabos y pide al auditorio que no piense mal... ¿Cómo son estos "meapilas" de añorada isla y amores subvencionados?. ¡Monago, Master Nabos, también reclama a los suyos que no piensen mal¡. ¡Como si no te conociéramos, Monago! Y ahí le tenéis, tres años tapado, tres años de siesta para seguir mostrando, una vez más, la marca de la casa: su doctorado en nabos, que aunque le hubiera gustado, no haya podido ser certificado por la Universidad de Extremadura. 

A Monago, aquello de Barón Rojo le viene de proclamar la "socialización" del subempleo. Todo vísceras de resentido reaccionario y vitorino de cartón piedra enjaulado, para satisfacción de su bancada, pero sobre todo, la propia. Ya es hora de darle un nuevo título: Master Nabo
   
¿Ha vuelto el hombre, ha vuelto Monago?. Ha vuelto para poner orden e iluminar a la "gente", a esa gente a la que habla con su deje displicente pero muy extremeño. Deslomado de hacer kilómetros por su gente, con su tono campechano, con su gracejo "enrollao", dirigiéndose a toda esa gente a la que consiguió elevar a la tasa de paro histórica más alta habida en Extremadura con un 35,6% y 183.000 personas en desempleo. 

Ahí está, Master Nabo; estirando el cuello como pavo real o girándolo como una tortuga móvil de coche del tardofranquismo, olvidando que dejó a una Extremadura casi intervenida, por otro "prócer" de su Patria, como Montoro. 

Su percepción de la historia es el conjunto vacío cuando habla de modelos del norte y del sur; como si Andalucía o Extremadura no fuésemos el producto dañado del diseño de los que podemos entender como sus ideólogos primigenios, Cánovas del Castillo, Primo de Rivera o Francisco Franco con Fagra Iribarne y sus descendientes.

Y sí, Master Nabo, el marco regulador de todas esas reformas estructurales que su gobierno de Rajoy ha aprobado en España, ha supuesto para Extremadura la tormenta perfecta para precarizar el empleo con su reforma laboral, empobrecer a los trabajadores-as y a los pobres, perseguir a los disidentes, estigmatizar a los diferentes, desatender a los dependientes, enclaustrar a las mujeres, privatizar lo público, hacer emigrar a los jóvenes, socializar las pérdidas, contratar a sus "amiguetes" y oficializar las corruptelas. 

Y pide, Master Nabo, que no se los tiremos a la cabeza a él y al PP. Intuyo que serán muchos sombreros de Jarramplas con los que tendrán que protegerse, dentro de un año, de su merecida lluvia de nabos.



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