lunes, 3 de junio de 2019

Monago en tercera persona




Confieso que, en el debate que realizó Canal Extremadura TV con los primeros espadas a las autonómicas, me sorprendió Monago cuando pidió a su homólogo Cayetano Polo que no hablara en tercera persona. Durante unos momentos se vio en su espejo y hasta cabe que las derrotas le hayan humanizado. 

El candidato del PP, siempre me pareció una persona con alteraciones en la percepción, actuando como observador externo de sus propias experiencias, incapaz de referirse a él con un "yo". Por eso, cuando pidió humildad al candidato del C,s pensé, sinceramente, que estaba recuperando la cordura que nunca tuvo y recobrando una empatía desconocida en él. 

Hablar en tercera persona es propio de niños en sus primeros años de vida porque no distinguen entre un "yo" o un "tú". Pasado este tiempo es un síntoma que muestra posibles problemas neurológicos que tienen que ver con la despersonalización o una clara escisión de su primera persona. 

Cuando uno no se reconoce en lo que dice hay una anomalía.  El problema es preocupante cuando, descartado problemas neurológicos, eres un "jefecillo", o un político que utiliza esta forma de hablar para concederse una elevación institucional y así hacer entender a su contraparte que tenga mucho cuidado con "él" porque su "yo", autodesvalorizado, cuando alcanza la referencia personal en tercera persona, es peligrosa. Por eso, este tipo de sujetos debe tener acompañantes leales que le desvelen que el rey está desnudo, evitando su disociación. Y suelen no tenerlos. 

Monago dice que él no ha perdido las elecciones, ha sido culpa de los otros y de variables externas. Como buen torturador de datos, justifica que el PP ha perdido en Extremadura con un porcentaje de votos que a otros les ha servido para gobernar; estaría refiriéndose a Andalucía y su anomalía democrática. En su análisis se le olvidó decir que en ninguna autonomía el PP ha perdido de paliza como en Extremadura con un 19,24% de diferencia contra un Presidente que habla en primera persona. 

Todos los humanos tenemos nuestras grietas psicopáticas, pero en una persona con responsabilidades serías se convierte en un lastre degenerativo social. Cuando hacen aseveraciones mayestáticas lo hacen imbuidos de "él". Por eso, por higiene democrática, a Monago o a cualquier político habría que empezar a tenerle en cuenta que hable de Murakami sin haberlo leído, que se corte un dedo sin necesidad de una tirita o que se empadrone en Portugal metafóricamente. Hasta cuando dijo que le gustaba Camela no era su "yo". Era "él", su tercera persona.

jueves, 2 de mayo de 2019

Círculos virtuosos


Siempre hay una canción, un color, un poema o un poeta, un nombre o una calle que te sitúa en un instante de otro tiempo, en un momento único que te devuelve a una emoción. Puede ser un sentimiento de plenitud irrecuperable o una cuña de frustración porque el resultado fuera inconcluso. El pasado ya ha pasado pero nunca termina de pasar. Una paradoja vital pero irresoluble.

Esclavos de un recuerdo o salvados gracias a él. En cualquier caso es el saldo que acabas llevando en tu mochila por lo vivido. Por eso, ¿cómo no volver a recorrer los lugares donde alguna vez se nos erizó la piel en una victoria o en una derrota, por miedo o por amor? Hay que enfrentarlo. Darse de baja del dolor y la memoria es dejar de resistir e iniciar una huida. ¿Cómo pretender, ilusoriamente, que pase lo que ya ha pasado? Tengo la absoluta convicción de haber vuelto a Barcelona, entre otras cosas, para concluir lo que entonces quedó en el aire. Cuentas pendientes que abrasan en el bolsillo y poco a poco te queman la piel, y el ropaje de un recuerdo que te abriga.

La vida es una sucesión de círculos que se abren y para que sean virtuosos deben cerrarse. De otra forma, se vuelven en espiral y aparece un bucle que, como martillo pilón, te va desgastando por todos tus flancos. Si la sucesión de puntos que marca la línea en ese circuito de la vida se desvía y no cierra la circunferencia, entonces se convierte en enfermiza. En el caso de ser centrifuga, corres el riesgo de perderte en el delirio y la deriva hacia la fabulación de lo que pudo haber sido. Estarás fuera de la realidad. Si es centrípeta, la deriva puede conducirte a un punto final irrecuperable de autismo emocional, regodeándote en la mediocridad de tus miserias. Por eso, siempre hay que volver a la emoción que asoma, para salvarla o resolverla como si fuera una ecuación, aunque sea para darla por muerta.

Cuando era otro, mucho más joven, una despedida era una herida y un adiós era un desgarro, porque era vivido como un final o un destierro. Ahora, cuando asoman los años, vuelvo a la ilusión precisa y real de nuevos reencuentros para volver a sentir lo que entonces sentimos, para decir lo que no nos dijimos o lo que dejamos de soñar. Volver, en definitiva, a los espacios y a los nombres con los que fui feliz. Sé que algunos de los entonces me esperan. Ya comienzan a sonar los teléfonos. 

viernes, 26 de abril de 2019

Dando un paso para lo que viene



Soy maestro, de CCOO, socialista y republicano. De aquellos que defienden la Transición y su Constitución con todos sus defectos, que lógicamente deberán ser corregidos. Estoy a punto de jubilarme y acabo de afiliarme al PSOE de Extremadura. Vivo en Barcelona y me vuelvo a mi pueblo. Entiendo que mi afiliación es testimonial pero teniendo muy claro que son momentos, de nuevo, para la significación. El espacio que no cubrimos lo cubren otros. No tengo atavismos emocionales con otras figuras del socialismo que no sean hombres y mujeres de hoy, que con sus gestos y su forma de vida, expresan que siguen siendo socialistas y, por poner nombres, recordaré a políticos y sindicalistas como Marcelino Camacho, Antonio Gutierrez, Joan Coscubiela, López Bulla o Mónica Oltra. 

La realidad vivida en una tierra maravillosa como Cataluña me ha decidido a dar el paso. La deriva de las banderas por un lado y por otro solo puede ser frenada por la centralidad de un partido que a pesar de sus muchos errores del pasado puede favorecer, con la ayuda de otras opciones de progreso, una salida dialogada para una reforma constitucional que dé respuestas a realidades que son incuestionables. Porque es obvio que incidir en propuestas nacionalistas y fragmentarias produce y producirá desgarros y confrontación. Y todo ello en un contexto internacional donde se prima el "sálvese quién pueda" frente a la "Invasión de los Barbaros".

Nacionalismos que encierran propuestas emocionales, líquidas y soluciones mágicas donde subyace lo de siempre, salvar los intereses económicos de las distintas élites territoriales. Por un lado, la derecha españolista aliada con los sueños oscuros del pasado y la delirante derecha independentista que revisa una historia con el silencio acomplejado de muchas voces que han cedido a la Cataluña supremacista cuando lo que se oculta en su malestar es el olvido de lo social. El objeto real que provoca la patología social de los desequilibrios, de las desigualdades, de la pérdida de servicios públicos, de un mercado de trabajo no inclusivo como evidencia del conflicto capital-trabajo ha sucumbido frente a la propensión de quién tiene la bandera más larga. Unos y otros nos están engañando.

Por muchas razones y sin minusvalorar otras opciones de izquierda, también necesarias, mi voto este 28-A será para Iceta, "para que no tenga que volver al armario".  Y por supuesto, si estuviera en Extremadura, sería para mi presidente Guillermo Fenández Vara en las autonómicas y para Valentín García en las generales; voces que me han representado y que me representan cuando hablan en la asamblea extremeña frente a los que defienden una Extremadura que nos quiere devolver a los "Santos Inocentes". Salud y República.



   



lunes, 15 de abril de 2019

No es la "derechita" cobarde.



No es la "derechita" cobarde. Es la derecha reaccionaria de la Ley Mordaza que encarceló la libertad de expresión , de la Reforma Laboral que sigue expulsando a los trabajadores del mercado de trabajo, de los 60.000 millones de euros regalados a la banca, de los recortes en pensiones, de la extinción de subsidios a mayores de 52 años, del incremento de las desigualdades entre ricos y pobres, de la eliminación de becas para los desfavorecidos, de la privatización del sol y del agua, de la depauperizacion de los servicios públicos. Es la derecha psicópata que quiere borrarnos la historia que fue y la memoria, para desaparecer su historia de tapias y cunetas. 

Es la derecha del "sálvese quien pueda" y del "a Dios, rezando y con el mazo, dando". No es una "derechita" cobarde, es la derecha de siempre, la ultramontana que judicializa todo lo que se mueve, que criminaliza a sindicalistas, a inmigrantes, a jóvenes y mayores, que manipula la justicia para extender su mancha de aceite de colza, que roba a manos llena y no se cansa de robar. No es una "derechita" cobarde, es una derecha incivilizada y antipatriota que sólo le sirve la democracia para tumbarla. 

Si. Todo esto que escribo me dirás que es una simplificación. Por eso, algunos piden más debates. Como si los años de crisis no hubieran puesto a cada uno en su lugar. Simplificando, los 60.000 millones de euros regalados a la banca, los 67.000 que se ha pulido el PP del fondo de reserva de nuestras pensiones y los 40.000 que han amnistiado fiscalmente a los más ricos no resisten un debate. Mucho menos dos debates. Es una derecha corrupta, inmoral y antisocial. Hay que pararlos.

domingo, 6 de enero de 2019

Carta de un extremeño a Pedro Sánchez




Estimado Presidente de Gobierno, Pedro Sánchez: Para 2019, los extremeños queremos ver en los presupuestos, negro sobre blanco, financiación con acento extremeño. Nos lo merecemos porque durante siglos hemos sido demasiado buenos. Confío en que sean aprobados para acabar con el austericidio que han recortado derechos en toda España, pero que en mi tierra se amplifican más. Me agrada que su gobierno tome conciencia de los déficit que tenemos, donde los anteriores gobiernos sólo demostraron su ceguera y dispusieron inversiones para hacer más ricos a los ricos.


Somos buena gente pero no estamos dispuestos a pasar por gilipollas. El aluvión de votos que salen de Extremadura para tu partido os lo tenéis que ganar. Nuestro problema secular no es sólo el #TrenDigno, son infraestructuras de distinta índole, productivas,transportes,equipamientos... 

Queremos converger con Europa, pero antes lo queremos hacer con España para que el talento de nuestros emigrantes deje de generar plusvalía en Madrid, Cataluña o País Vasco y comience a hacerlo en nuestra comunidad. Porque esto no puede ir de derechos históricos cada vez más acumulativos para mantener privilegios. Cada pueblo tiene su historia y en el caso de Extremadura podemos remontarnos a la época romana cuando todo el oeste de la península gozaba de la calzada Ruta de la Plata que la vertebraba a través de su Emerita Augusta. 

Más que el PER, de indudable eficacia y que ha salido muy barato al estado, para mantener a nuestra población, necesitamos apuestas tecnológicas e industriales en una tierra de sol, donde nos sobra la energía. No, no pido que nos regalen una SEAT como en Barcelona, pero no se nos joda más con una tierra verde para que vivan sólo los pájaros.

Podría alargarme mucho más, pero muchos extremeños y extremeñas pedimos poco; tan sólo infraestructuras equiparables al resto de España. No queremos seguir siendo INDEPENDIENTES de un país tan querido por nosotros. Yo, confieso, que estoy muy harto de capataces al servicio de los de siempre, a los que prometo lucha hasta el final por querer que mi tierra siga siendo su reducto de caza y cortijo. Por eso, miraré los Presupuestos con lupa. Y confío que el PP en general y Monago en particular, apruebe por su patriotismo y amor a esta tierra de la que tanto han sacado. ¿Cómo oponerse a 6000 millones de euros en políticas sociales, infraestructuras o servicios públicos?. 

Yo respaldo sin fisuras sus medidas pactadas con sindicatos y otras fuerzas políticas, que beneficiarán a más de 200.000 pensionista extremeños con una subida según IPC, a 60.000 trabajadores-as de nuestra comunidad con la subida del S.M.I. a 900 euros y a otros 80.000 servidores públicos con una subida salarial del 2,2%. Pero necesitamos hechos para evitar la divergencia entre el norte y sur de España. Sería un acierto que el consejo de ministros anunciado para celebrarse en Mérida, próximamente, viniese acompañado de medidas, planes y financiación  concreta. 

No me cabe ninguna duda del apoyo final de los nacionalistas porque supondrá mucho dinero para sus autonomías, tras los recortes de los que fueron lideres y cómplices, y por ende para nuestros paisanos emigrantes y resto de trabajadores que han visto recortados y privatizados sus servicios públicos.

Lo dicho, harto pero esperanzado porque a una persona de izquierda ningún corrupto le quitará nunca la ilusión y la lucha. Agradeciéndole de antemano su atención por nuestra tierra, queda mi voto pendiente de los Presupuestos Generales del Estado. Gracias y Salud.

miércoles, 2 de enero de 2019

Amor América.El Canto General de Neruda en la escuela



Amor América

Antes de la peluca y la casaca 
fueron los ríos, ríos arteriales, 
fueron las cordilleras, en cuya onda raída
el cóndor o la nieve parecían inmóviles: 
fue la humedad y la espesura, el trueno
sin nombre todavía, las pampas planetarias. 

El hombre tierra fue, vasija, párpado
del barro trémulo, forma de la arcilla, 
fue cántaro Caribe, piedra chibcha,
copa imperial o sílice araucana. 
Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura
de su arma de cristal humedecido,
las iniciales de la tierra estaban escritas. 

Nadie pudo
recordarlas después: el viento 
las olvidó, el idioma del agua
fue enterrado, las claves se perdieron
o se inundaron de silencio o sangre. 

No se perdió la vida, hermanos pastorales. 
Pero como una rosa salvaje
cayó una gota roja en la espesura
y se apagó una lámpara de tierra.

Yo estoy aquí para contar la historia.
Desde la paz del búfalo
hasta las azotadas arenas
de la tierra final, en las espumas
acumuladas de la luz antártica,
y por las madrigueras despenadas
de la sombría paz venezolana,
te busqué, padre mío, 
joven guerrero de tiniebla y cobre
o tú, planta nupcial, cabellera indomable,
madre caimán, metálica paloma. 

Yo, incásico del légamo,
toqué la piedra y dije:
¿Quién me espera? Y apreté la mano
sobre un puñado de cristal vacío.
Pero anduve entre flores zapotecas
y dulce era la luz como un venado,
y era la sombra como un párpado verde. 

Tierra mía sin nombre, sin América,
estambre equinoccial, lanza de púrpura,
tu aroma me trepó por las raíces
hasta la copa que bebía, hasta la más delgada
palabra aún no nacida de mi boca.


Enlace al concierto de Canto General, en su poema: Amor América, interpretado por María Farandouri y dirigido por Mikis Theodorakis:  https://www.youtube.com/watch?v=VIGLEOCsFIw


Pablo Neruda comenzó a componer el Canto general en 1938. El poeta chileno explicó en sus memorias que lo consideraba como su libro más importante. Lo concibió como un "proyecto poético monumental" que aborda la historia de Latinoamérica siguiendo los antiguos cantos épicos. Hace un repaso por las circunstancias históricas en las que el manuscrito se originó. Y también fueron excepcionales las que rodearon la primera edición del libro en 1950.​ La edición original que se imprimió en México incluyó ilustraciones de los  muralistas mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiro. 
El Canto General consta de quince secciones, 231 poemas y más de quince mil versos.

Amor América es una visión que tiene el poeta sobre la virginalidad del continente americano. Un juicio lírico a un historicismo partidista, exaltando la colonización europea. Neruda quiere expresar que la historia de América de norte a sur, desde su origen, es la historia del hombre nacido de la naturaleza, desde donde debe enfrentarse a elementos hostiles, luchando por su destino y libertad. La historia del continente, no comienza con la historia oficial a partir de 1492, que falsea la historia, desde su perspectiva, rica en culturas que existían en el continente. La civilización no comienza con el descubrimiento de América. 

El Canto General reúne a lo largo de sus poemas, elementos heterogéneos que realzan su carácter mítico, épico, lírico, autobiográfico, bañados de dramatización histórica y personal. La visión de Neruda sobre la historia de América, la presenta como una continua lucha entre dominadores y dominados. Su propuesta de unión, reivindicación y conquista del poder por las clases oprimidas, aparece en esta obra junto a elementos de naturaleza cosmogónica, o profética.


El tema principal en el poema Amor América del poeta Pablo Neruda es la recuperación de una identidad perdida.
El poema puede ser dividido en tres partes:


  1. La primera, va del verso uno al verso trece. El origen y la antigüedad de América se refleja en la siguiente cita: “Antes de la peluca y la casaca / fueron los ríos, ríos arteriales”.  Neruda muestra la antigüedad del continente mediante esta metáfora. La referencia de la llegada de los europeos a América, contaminando civilizaciones previas y  a la propia tierra. El poeta habla con nostalgia de la América anterior a la conquista. 
    1. De cómo se ha oscurecido su cultura en su contacto con el modelo europeo impuesto con la fuerza. Toda la hermosura de la tierra y de la naturaleza destruida por la acción de los conquistadores. 
    2. El hipérbaton -el hombre tierra fue...- marca la simbiosis del género humano con la naturaleza, situando el origen del hombre en la tierra para señalar su procedencia natural desde ella. 
    3. El hombre se forma de la sustancia tierra-arcilla. Las variedades del hombre americano son todas térreas, minerales, poniendo de relieve Neruda, tanto la humanización de las cosas como la raíz natural del hombre americano, estrechamente unido al espacio, a la tierra de la que nace. El vínculo con la tierra posibilita que las primeras civilizaciones indoamericanas, se presenten en un tono positivo y virginal. Por ello, su poder, las armas con las que se eleva sobre la naturaleza, no dejan de ser emanación de ella. 
    4. El sustantivo "cristal" se muestra como la nitidez límpida y transparente del origen del hombre y de la tierra. A la vez, que el adjetivo "humedecido" remite a su vez a valores humanos y a su fertilidad mediante el sudor del trabajo. La llegada de los colonizadores señala un antes y un después en «Amor América». 
    5. Después llega la degradación y el alejamiento del origen. Desnaturalización que irrumpe con lo artificial y superfluo de la peluca y la casaca. La colonización, desconocedora de las iniciales de la tierra, del idioma del agua -transparente y límpido-, de las claves, determinó que se rompiera la comunicación entre el hombre y la naturaleza.
  2. La segunda, del verso catorce al veintidós, explica la llegada de los colonizadores y su intervención rompiendo la identidad de América. En la cita, “Nadie pudo /recordarlas después: el viento /las olvidó, el idioma del agua / fue enterrado, las claves se perdieron / o se inundaron de silencio o sangre”, se aprecia la pérdida de identidad de los pueblos originarios, su extinción en algunos casos, la contaminación con la llegada de otras culturas. 
    1. La idea de "La lámpara en la tierra", significa la luz embrionaria de la tierra, expresión de fertilidad simbolizada por una anaconda, no nacida de un Dios trascendente y creador. 
    2. La idea regeneradora de la tierra significa la esperanza  que superará a fuerzas opuestas a la luz, que desprende la tierra. Parece indudable que lampara es un germen de luz que puede debilitarse pero no extinguirse
  3. Del verso veintitrés al final: Pablo Neruda, con su militancia, se presenta como una voz para contar la intrahistoria de América, presentando una descripción del continente antes de la colonización. "Yo estoy aquí para contar la historia". 

Actividades relacionadas con el poema, Amor América:

  1. Introducir la figura del chileno, Pablo Neruda, como una de las grandes referencias de la poesía en lengua castellana. 
  2. Situar el descubrimiento de América como un hecho histórico que determina cambios estructurales y culturales en este continente.
  3. Hablar de las Civilizaciones indígenas que había antes de la colonización de 1492
  4. Identificar y enumerar los países que colonizaron algún espacio del continente, tanto en América del Norte como América del Sur.
  5. Señalar las metáforas que encuentras en el poema y trabajar su significación.
  6. Estudiar el vocabulario de palabras cuyo significado desconoces.
  7. Identificar y escribir una relación de nombres propios, comunes, verbos, adjetivos y pronombres, que aparecen en el poema.
  8. Señala determinantes según sean artículos, demostrativos, posesivos y numerales que aparecen en el poema...
  9. Escribir palabras y clasificarlas,  según sea su acentuación en Agudas, Llanas y Esdrújulas.
  10. Estudiar los conceptos de mito, lírica, crónica y descripción. 
  11. Elaboración de frases que contemplen las palabras que desconocíamos.
  12. Explorar otros poemas del Canto General: Vienen los pájaros, Vegetaciones, Algunas bestias, Los ríos acuden... para estudiar el vocabulario relacionado con la flora y fauna de América.   
  • Poemas en la escuela: 


miércoles, 26 de diciembre de 2018

Alicia, en el país de los milicos.

A Alicia Dolores Martínez, una sobreviviente, con la que tuve la fortuna de compartir un tiempo. Una mujer a la que admiré y sigo admirando. Con la que aprendí lo importante que es la memoria. A la que le debía, después de 35 años, este relato reducido de su historia. A todos sus iguales y "desaparecidos".


No recuerdo cómo pero al poco tiempo de comenzar psicología, conozco a Alicia, una argentina que trabaja con una abogada laboralista de CCOO, cerca del Arco del Triunfo. Barcelona ha comenzado a poblarse de argentinos, uruguayos, paraguayos y chilenos que huyen de las dictaduras militares y su presencia se hace sentir. Son tiempos de indignación por la barbarie que azota Sudamérica. Alicia, había llegado a España a finales de 1978 y había vivido en Madrid y luego en Pontevedra, de donde era oriundo su padre. Llevaría algún tiempo más que yo en Barcelona y hasta es posible que coincidiéramos en algún momento viviendo los dos en Madrid cuando yo trabajaba de administrativo precario tras terminar magisterio.

Alicia es hija y nieta de republicanos españoles. Su padre, como casi todos los gallegos, tiene un colmado en una esquina de un barrio de Buenos Aires.  Para evitar el hambre y siendo un adolescente, marcha de Vilarchan, su aldea, a Buenos Aires, para volver a España alistado en las Brigadas Internacionales. En el sótano de la finca, Alicia, cuando aún no tiene los diez años, por petición de su padre, le lee textos comunistas y se alimenta de lecturas imposibles como si fueran cuentos de los hermanos Grimm. Y termina creyendo que será una princesita en un país de iguales. Baila malambo, son, merengue y cumbia. Aprende a tocar el piano que le sirve para ganarse la vida con ello, tiempo después, por Sudamérica, sin otro objetivo que sobrevivir. En condiciones normales, casi con seguridad, la vida de Alicia habría sido otra bien distinta; puede que no hubiera llegado más allá del barrio de las Flores, pero Perón había muerto el primero de julio de 1974, y la bruja de su esposa, Isabel, dirigida por el Brujo López Rega gobernaban el país desde la zafiedad y las señales espiritistas.

Muy joven, saca el mejor expediente en unas oposiciones que la sitúan en un puesto del ministerio de defensa argentino donde pronto tiene acceso a información significativa. Toma el té con la sobrina del general Benjamín Menéndez, que en 1982 entrega las Islas Malvinas y puede decirse que es considerada como una de los suyos. Eficiente, metódica y disciplinada. Por las tardes, estudia antropología en los libros y en la facultad, y por las noches colabora con las dinámicas de movilización del barrio. Se la está jugando, pero a ella nada le puede pasar. Tiene un Manual del Montonero que le da todas las respuestas para anticiparse al enemigo. En la universidad, pasa desapercibida en unos tiempos donde, como en cualquier universidad, puede jugarse a la revolución y a lo sumo, aparentemente, los estudiantes pueden quemarse con la cucharita del café que tomaban todas las tardes en la cantina de la facultad. Luego, la realidad fue otra bien distinta.

Nada parecía a lo que se estaba urdiendo. Pasaba información logística, era una secretaria valorada con cinco años de experiencia, estaba casada, también estudiaba etnología, hasta que un día, al entrar en la oficina, percibió silencios que hablaban, miradas asustadas y despachos que con una rapidez inusual quedaban desiertos. ¿Qué hacer cuando el Manual del Montonero no contempla una solución mágica para una escapada urgente? Por fin suena la alarma del fin de la jornada y corre a casa de su madre para despedirse. Al salir de allí, la meten en un Ford Falcon verde. Una capucha, unos grilletes en sus piernas. Ella sabe que ha sido trasladada, por el ruido de los aviones, a una cárcel de tortura cerca del aeropuerto de Ezeiza. Golpeada y picaneada en su geografía  y proyecto de vida. Y piensa: “Ya no podré tener hijos”.

Alicia tiene veintitrés años y su destino gira para ver obligatoriamente un mundo que seguro no quiere ver. El mundo no soñado, nunca imaginado. Nunca, era nunca. Nada, a partir de ese momento vuelve a ser igual. Su imaginación no puede anticipar lo que va a pasar. La resistencia que conoce su cuerpo y su cabeza es inimaginable para ella. El miedo que la abraza en ese momento no lo tenía previsto. Como no lo estaba el dolor, la soledad o el horror.

Ya no habrá olor a mermelada de ciruela casera, ya no se incrustará entre las entretelas de su vestido. No imagina nada. No anticipa todas las altas cotas de soledad y dolor que una sobreviviente puede llegar a soportar. Y entonces, le toca llorar en Perú, Ecuador, Colombia y Panamá. Llegan y vienen las voces y los silencios. Voces de gente oscura y silencios que hablan de los renglones que retuercen a Cesar Vallejo, García Márquez o a Chabuca Granda.

Su vieja presenta varios habeas corpus y es “aparecida” en el penal de Villa Devoto. Obtiene una absolución judicial solicitando una opción para salir del país, obteniendo asilo político en Perú, en libertad vigilada para al final terminar en el penal de Callao. Solo por la actuación de Amnistía y el gobierno de Suecia, la ponen en la frontera con Ecuador. Suerte que aún no había llegado Videla, ni Massera con la ESMA de la picana, aunque a ella se la dieran, y de los desaparecidos en el Mar de Plata.  

Había comenzado forzadamente, a conocer mundo. Un poquito a pie y otro poco caminando. Aquí sembraba camote, allí vendía libros, allá tocaba el piano o ejercía de antropóloga circunstancial conviviendo con comunidades quechuas, conociendo el poder del shamán y la ayahuasca. Todo un trabajo de campo en unas prácticas forzadas para aplicar las teorías de Levis-Strauss.

Y pasa por Guayaquil, Cuenca, y Quito sin más equipaje que su austera presencia. Atraviesa Pasto, Cali, Bogotá, Guatemala, siendo olmeca en México.  Recorre Chichén Itzá y Uxmal. Llora en el Templo de los Guerreros de Chichén Itzá. En Palenque, en el templo del Sol. Y en Tikal. Le ofrecen esmeraldas en Cali que no puede comprar. Pisa la tierra incaica, la maya y la azteca. O es fusilada simuladamente en Panamá. En casi todos esos espacios siderales, llora. Porque casi todo son golpes. Pum-Pum, Pum-Pum… Alicia, ha dejado de jugar con su muñeca Gracielita, y ya no baila en el teatro de Pompeya, ni sueña con la varita mágica de Merlín para cambiar el mundo.

Cuántas veladas conversando con ella. Ella siempre con un cigarro en la mano, de dedos largos, y yo intentando entender ese bucle histórico que tiene enredado a toda Argentina con el movimiento peronista. ¿Qué es el peronismo? ¿Izquierda, derecha o nacional populismo? O simplemente, una engañifa por la que ella se había jugado el pellejo y estaba, ahora, en Barcelona. 
--¿Pero cómo puedes ser de izquierdas y peronista, Alicia?
--Vos sos un pelotudo, flaco. ¿Entonces tampoco podrás entender que haya católicos con barrigas irreverentes en la Iglesia de Roma y defensores de la teología de la liberación medio famélicos?

Lo que se inicia como una amistad muy activa de debate político, acaba en una relación afectiva muy intensa. Yo la llamo “gallega” y ella a mí, “flaco”. El tiempo que estuvimos juntos es un aldabonazo de experiencias para mí. Ella es unos años mayor que yo y me abduce su personalidad bregada. Somos dos nostálgicos de nuestra tierra y tenemos la pregunta recurrente de cuándo volveremos a nuestros planetas territoriales. De ellos, nos sentíamos arrancados. A ella, le llega con dificultad el mate y el dulce de leche y a mí me falta el oxígeno de mis encinas.

Alicia es para mí, sin duda, la primera referencia de persona superviviente, empoderada, activa, inteligente e inquietante. Vivía sola cerca del metro de Fontana y solamente por su forma de hablar y de construir todos sus relatos, respondía al estereotipo freudiano argentino. Mantiene contactos con su colonia de forma metódica porque dice que todos los argentinos estaban neuróticos y que su apuesta por vivir, acá en Barcelona con su gente, la había propiciado desagradables desencuentros. Y así estaba, psicoanalizándose todo lo que podía. ¿Cómo no entender la situación compulsiva de una población que llega a España, con urgencias y perseguida?

La primera vez que me invita a cenar me lleva a un restaurante argentino y como una milanesa para comprobar si eran diferentes a los filetes empanados. Los intercambios gastronómicos entre los dos son curiosos y ella conoce por primera vez las migas o el gazpacho. Yo no puedo con el mate.

Recuerdo paseos por las ramblas de Barcelona, agarrados de la mano. De pronto, una sacudida de su brazo en forma de calambre llega hasta las puntas de mis dedos. “¿Qué te pasa, Alicia? Nos hemos cruzado con una pareja de policías armadas, y ella dice: “Ha pasado la cana”. Otras veces, la acompaño a “mostrarse”, cada cierto tiempo en la sede del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Ayuda al Refugiado -ACNUR- o a un centro médico porque me cuenta que tiene que hacerse unas revisiones, pero tan solo apunto a intuir el contexto en el que ella se mueve. Apenas nos hemos conocido y aunque yo sospecho cosas, entiendo que hay que dejar que madure la necesidad de verbalizar. Está elaborando algo parecido a un duelo donde yo llego a atisbar sus precedentes más inmediatos.   

En la terraza de su apartamento de Bretón de los Herreros, pasamos las mañanas de domingo cuando el sol se deja atrapar sin riesgo de que su dureza nos arrecie la piel o nos socave los sesos. Allí, hablamos, de su viaje nunca por ella imaginado.
--¿En qué momento te jodieron la vida, gallega?
--Al morir Perón, todo fue un quilombo.

Desde el mismo momento de su muerte, desde el ascenso a la presidencia de Isabelita Perón en 1973, desde la guerra fría entre el bloque comunista y los Estados Unidos, desde la derrota de los gringos en la Guerra del Vietnam, desde la implosión de los partidos comunistas en Europa o el estallido de las bandas armadas como IRA, Brigadas Rojas o ETA. Entonces, la Argentina era la excepción del Cono Sur manteniendo a duras penas un régimen democrático. El resto de países vecinos estaban ya gobernados por las dictaduras de las botas militares: Banzer en Bolivia, Geisel en Brasil, Pinochet en Chile, Stroessner en Paraguay y Bordaberry en Uruguay propiciadas y financiadas por Estados Unidos. 

Se habían producido todas las confluencias necesarias en una infernal dirección para que Alicia saliera de su barrio, conociera otros países, tuviera múltiples oficios, practicara la antropología y así poder describir yo una gota de su historia. Si mi padre me decía que yo sabría, al hacerme mayor, lo que era el valor de una factura, Alicia supo lo que significaba el dolor de una factura por algo que no compró, ni soñó.
--Si, flaco, desde que Isabelita se echó en brazos del Brujo y este en manos de las facciones más derechizadas del peronismo, organizando una fuerza parapolicial denominada Alianza Anticomunista Argentina, que hostigó, secuestró, cercó, torturó, y asesinó sin control a lo más molesto de la izquierda pampera.

Ahí, comenzó todo. Con el inevitable abandono de la izquierda peronista a un gobierno escorado, de pronto, a la extrema derecha, disputando la autoridad a la viuda de Perón como movimiento Montonero. Es en ese mismo momento de tránsito a la clandestinidad en diciembre de aquel año cuando Alicia dejó de ver a su muñeca Graciela, de tocar el piano, de trasnochar con Mahler, Freud o Lacan. De tomar café o mate con su marido Melquiades y con todos sus amigos.

En ese fugaz tránsito a la clandestinidad, cuando el olor a mermelada de ciruela casera dejó de incrustarse entre las entretelas de su vestido, un día aciago de diciembre de ese mismo año, un escuadrón de la temida triple A la estaba esperando en casa de su madre, en un Ford Falcon verde.