jueves, 25 de diciembre de 2025

Ratón vota gato

 



No hubo "pucherazo" en Extremadura. La convocante de las elecciones anticipadas ya ha mostrado en varias ocasiones su falta de escrúpulos democráticos. La presidencia de Extremadura bien vale una sobreactuación que ha dejado en evidencia sus entretelas éticas. Tanto esconder a Feijóo durante la campaña para terminar acudiendo a su deplorable treta, aprendida en Correos. Y al final, Extremadura ha pasado de ser un laboratorio de Feijóo para comenzar a serlo de Abascal.

Si Monago ha pasado a la historia por gobernar en Extremadura gracias a una IU desnortada, Guardiola ha gobernado durante dos años y medio gracias a otra circunstancia azarosa, siendo la segunda fuerza más votada. Los resultados del pasado 21-D le harán ser recordada como aquella presidenta que trabajo para el enemigo, jugando al escondite. Todo ello, para volver a un punto de partida donde sin duda se dejará más pelos en la gatera, desvalorizando su pose "moderna" pretendida, influjo de un desaparecido Monago, con resabios de Iván Redondo.

Feijóo, ese oficinista gris con manguitos en los antebrazos para proteger su silla de eterno aspirante a la Moncloa, ha vuelto a la precipitación por incapacidad permanente. El encadenamiento de elecciones autonómicas soñadas en mayorías absolutas, augura una variable que de tanto alentarla se convierte en realidad: ratón vota gato, incompresiblemente. Hartos de estar hartos. 

Y esa hartura la va a gestionar VOX a fuego lento, que como fuego de racimo se va a ir extendiendo, liberando bombas con efecto retardado, con daños indiscriminados y explosiones residuales. Próxima parada: Aragón.

Las razones para los resultados extremeños en la izquierda estaban cantados, pero en el bloque de derechas, ojipláticos se mostraron con la cantidad de ratones que votaron a los gatos. Cansancio de bipartidismo; candidatos inadecuados; programas electorales insulsos; gestión política ineficaz y mensajes muy alejados de los problemas estructurales de Extremadura que terminan generando cabreo. Voto militante, abstenciones colectivas de castigo, voto de aviso, pero sobre todo la indiferencia de una abstención que dejó de creer hace tiempo en la política autonómica. 

La candidatura de M.A. Gallardo era propicia para la abstención en feudos socialistas, aunque su imputación es una obra más de diseño PP, como lo ha sido contra el Fiscal General o la esposa de Pedro Sánchez. La subida de Unidas por Extremadura, con una lideresa amueblada, el mensaje de unidad y un trabajo alejado de las alfombras se me hace corta; explicado, tal vez, por ser asimilada con Podemos. Que no se confunda Belarra

La lectura de "Juego del estatus" de Will Storr, explica que el estatus individual es el motor invisible de la conducta humana. Entre dominante y dominado se puede ganar por poder o miedo. Si los ratones no tienen poder, pueden utilizar el miedo. En el caso de VOX, a pesar de que su candidato no era conocido, a pesar de recordarnos a un militante de Fuerza Nueva de los años setenta, puede que por la falta de gestión, por no haberse quemado con el gobierno, con mensajes líquidos que caben en un twuit -"vamos a cambiarlo todo"-, por hablar de patria con pan, tal vez embolsaran un techo de votos difícil de mantener en el tiempo con tan solo jaculatorias machistas -"políticas de género y esas absurdeces", jaculatorias climáticas, en una tierra incendiada que se quema o jaculatorias contra la inmigración, en la única comunidad que pierde población en el año 2024 -"haremos expulsiones masivas"-,  es tentar en exceso al rigor y la razón.  

Visto el panorama, a Guardiola le toca pasar por el aro, realizar declaraciones que suenen a trola farisaica, entregar la presidencia de la asamblea, jugar al reparto de consejerías sin conocer la intención final de la ultraderecha en participar en el gobierno, para dejarles tal vez, colgados de una escalera en el aire -"vamos a hacer valer en la negociación cada uno de nuestros votos"-, mientras se acercan las próximas elecciones en Aragón. El espectáculo está garantizado. Ratón puede comer gato. 

Y en esto, llegó Ibarra y mandó abtenerse. Ya sabemos que algunos "popes" de la patria no se han enterado que el bipartidismo ha muerto. Salvemos el error sustantivo de Guardiola, obviando que el "pueblo ha salvado al pueblo", votando los ratones a los gatos con un sesenta por ciento. El PSOE puede morir a jarronazos chinos de los que han perdido hace mucho tiempo el pulso de la calle, tal vez por seguir manteniendo privilegios. Toca oposición, remando a brazo partido, aunque la nostalgia de las mullidas alfombras sea un handicap para gatos apoltronados mientras crecen las ratoneras.

  


   

   

 

viernes, 5 de diciembre de 2025

M. Guardiola y el debate 21-D

 



El silencio, en psicología, tiene su interpretación y su forma de comunicar. Es inteligente callar cuando no se tiene mucho qué decir, porque así evitas mostrar los propios niveles de incompetencia. Callar cuando has atravesado el Rubicón de la gestión, es sinónimo de miedo, de autoevaluación negativa en lo realizado.

Puede que Guardiola se esconda en ese proceso de "escucha" ficticio para evitar mostrar su verdadera cara de falta de proyecto para Extremadura, con tutores foráneos, que nos ha proyectado en los dos años y medio de gobierno en nuestra comunidad. Puede que no tenga argumentos coherentes para explicarnos lo que ha hecho y sobre todo lo que ha dejado de hacer en este tiempo convulso de ruidos, más que de nueces.

Cada uno elige ser dueño de sus silencios, pero también cada uno es dueño de interpretar los silencios del otro. En el caso de M. Guardiola, tan solo la vamos a oír hablar en medios de comunicación muy seleccionados -OK.Diario- previamente regados con financiación institucional. La RTVE, un medio público de todos es un peligro para ella y el PP; no vaya a salir una Silvia Intxaurrondo que ponga freno a los bulos como argumentos.

Por eso, su silencio, nos transmite de entrada un programa y un currículum oculto que no solo es difícil de explicar sino de comprar. Que haya sido la única presidenta de Extremadura que no haya logrado aprobar unos presupuestos que ni siquiera han sido debatidos; que haya utilizado un argumento tan pueril para convocar unas elecciones, con un coste para los extremeños de más de 5 millones; que haya paralizado todo un trabajo parlamentario traducido en iniciativas vitales, que se han quedado en un cajón, no pueden explicarse en un debate. No puede explicar que Extremadura haya sido "conejillo de indias" para que Feijóo, en su enésimo intento, acabe con el sanchismo.

Cómo poder explicar, en un debate público, la razón que le lleve a renunciar a una condonación de deuda autonómica, de 1700 millones de euros, ofrecida por el Gobierno central, en una manifiesta dependencia de las estrategias partidistas de Génova, que sin duda hubiese facilitado la mejora rápida de todos los servicios públicos de la región.

Tras la información del escándalo sanitario de Ribera Salud, en Madrid, cómo explicar el deterioro exponencial de la sanidad pública extremeña a la vez que una empresa privada como el grupo "Quirón" se expande en Cáceres, Almendralejo, Don Benito, Badajoz... En los últimos meses, viviendo en Plasencia, me he visto obligado con transporte propio a hacer traslados para pruebas de resonancia en esta clínica privada, derivado por la sanidad pública.

Le sería difícil explicar por qué del presupuesto sanitario de Extremadura, del 2024, más de una tercera parte del presupuesto en operaciones quirúrgicas y pruebas diagnósticas son asumidas por empresas privadas, mientras renuncia a condonaciones de deudas, bajada fiscal de 7 millones a las 1200 familias con rentas más altas en la región o está dispuesta a una reducción de gravamen a la Central de Almaraz de 15, 27 y 45 millones de euros en los años 2027-2028-2029, engordando los beneficios de las eléctricas con dinero público. ¿Cómo se puede entender, en un debate, que en las residencia de mayores, se pague el doble en una plaza concertada que en una pública, congelando en 13000 euros las plazas municipales y subiendo a 26000 euros en las del sector privado?

Guardiola, tendría difícil explicar cómo todas las "maquetitas" industriales e infraestructuras licitadas por el Gobierno de Guillermo Fdez. Vara han sido inauguradas por ella, incluso antes de ser finalizadas, como por ejemplo el Puente de Alcántara. ¿Cuáles son las "maquetitas" que ella ha proyectado, con las que contará el próximo gobierno de Extremadura?

Su gestión ha sido la inacción y el fomento de conflictos sectoriales. Inicio de curso escolar con un transporte escolar sumido en el caos; inviabilidad de homologación salarial para 16000 docentes en Extremadura; palos en la rueda para dar respuestas a la zona de regadíos, fomento de universidades privadas abandonando la pública o planteando un plan de viviendas que debe volver a su punto de partida porque contempla terrenos que no son de titularidad pública...

¿Cómo poder explicar su más que inevitable maridaje con VOX , si no lo evitamos? Abascal amenaza que Guardiola entrará por el aro. ¿Otra vez? Negación de la Agenda 2030, eliminación de la Consejería de Igualdad, políticas contra los inmigrantes en un territorio que envejece con velocidad... Su mal llamada Ley de "Concordia", derogando la Ley de Memoria democrática e histórica de 2019, es una vuelta a los postulados franquistas de evitar la verdad, la justicia y la reparación, negando la educación sobre esa realidad, obviando la necesidad de acabar con aquella simbología fascista e imposibilitando la participación de los colectivos implicados.

En materia de empleo, a rebufo de todas las medidas aprobadas por el Gobierno central, reforma laboral, subidas de SMI, negociación colectiva, subidas de pensiones, elevación de las prestaciones por desempleo y sociales, Extremadura alcanza cifras históricas en afiliados-as a la S.S., por lo que poco podemos decir de sus medidas a favor de empleo de calidad; salvo la colocación, de su primo churrero, como chofer particular o la aprobación de la Consejera de Cultura del proyecto fin de año adjudicado a su hermano o la obstaculización de su partido a toda medida para luchar contra la subida del cesto de la compra.

El partido de Guardiola es el mismo que el del novio de Ayuso, el mismo que el del "Ventorro" de Mazón, o el de los cribados del Moreno Bonilla. ¡Estamos avisados!

¡Qué tiempos aquellos cuando María Guardiola planteaba la necesidad de un debate "cara a cara, para confrontar modelos"! Tenía razón; dos modelos: derechos o derechas.