miércoles, 28 de septiembre de 2022

Nación y Estado



En una entrevista en la Cadena Ser al erudito lingüista Chomsky, afirma que “Reagan y Thatcher entendieron muy bien que cuando vas a librar una guerra de clases militante, tienes que destruir las instituciones que permiten a la gente estar protegida”. No hay nadie con más conciencia de clase que los ricos. Expresión del marxismo en toda su excelencia.

En la crisis de las subprime, cuando el capitalismo salvaje hacía un nuevo intento de superar sus contradicciones haciendo que los desfavorecidos pagaran sus consecuencias, el capitalista Warren Buffett decía que “había una lucha de clases, pero es mi clase, la clase rica, la que hace la guerra y estamos ganando”. Para que luego digan que el marxismo ha muerto.

Todo esto viene a cuento de contextualizar la supresión del impuesto de patrimonio, que no deja de ser la estrategia de los de siempre; los esquilmadores compulsivos de lo público, de aquellos que solo quieren el estado para acabar con él. Cuando oigas que el dinero debe estar en tu bolsillo y no en el estado, debes ponerte a temblar si no eres de la clase de los ricos. Lo que ocultan decir es que para que va a estar el dinero en las arcas públicas si lo suyo es que esté en “sus manos”.

Su relato es tan simple y tan obsceno que solo es tapado por el ruido del miedo y la tragedia que ellos mismos generan. Son los mismos que dicen que las ideologías no existen, las clases sociales tampoco y que solo nos salvamos si hay patria. Se olvidan del Estado; o mejor dicho, quieren liquidarlo por inanición. Como si tú o yo, hubiésemos llegado a ser algo única y exclusivamente solo por nuestro esfuerzo. Hay que recordar los programas y medidas complementarias para facilitar ese ascenso social o nos creemos esa estafa positivista thatcheriana que si te mueres de hambre es porque eres un patán…

La clase social determina tus oportunidades, tus estímulos y tu educación. Y claro que hay conflicto de clases y luchas que se evidencian en el día a día. Luchas que pretenden ser disimuladas y obviadas poniendo el acento en la simplificación de una emoción para favorecer el engaño al que tiene menos oportunidades, menos estímulos y menos formación. Por ello, pretenden dormirnos con pertenencias a grupos de exaltación, como por ejemplo el de la Nación.

Sí, estoy hablando de la derecha; de esos que gatean por las paredes para no perder sus privilegios. Pretenden igualarnos en un sentimiento patriótico para evitar solucionar el conflicto que genera las diferencias de clase. Son dados a la literatura barata en prosa o en poesía. Les basta con inflacionar los balcones de banderas o en sus muñecas fachipijas. La Nación como una excusa para compartir una emoción sin costes dinerarios. La izquierda, afortunadamente, salvo cuando se despista reproduciendo relatos neoliberales, pone la solidez en la concreción de la Nación, haciendo Estado. Y aquí es donde comienza la ideología, la ubicación de izquierdas y derechas, subir o bajar impuestos para la redistribución de la riqueza o el “sálvese quien pueda”.

La madre del cordero está en la progresividad fiscal; donde paga el que más tiene. ¿Para qué queremos una nación sin estado con servicios públicos de calidad? ¿Estos neocons, quieren contrato social o quieren conflicto permanente? El Estado se forja con impuestos y no con dinero en unos cuantos bolsillos. ¡Son matemáticas, estúpidos! A los valores de justicia, equidad y solidaridad hay que ponerle unidades seguida de ceros. Una nación sin estado es una farsa. Para la derecha, basta con la engañifa de la exaltación de la patria, aunque a la ciudadanía se les niegue el trabajo digno, la sanidad, la educación o la luz. Si hay poco o mucho equilibrio social es a pesar de la derecha.

El patetismo de suprimir el impuesto de patrimonio para rentas superiores a los setecientos mil euros no deja de ser un nuevo insulto añadido a sus amnistías fiscales a los defraudadores o a las becas para rentas que superen los ciento veinte mil euros. Son esos patriotas que rompen la unidad de España en una escalada de a ver quién rebaja más impuestos a los de siempre.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Feijóo: insolvencia o mala fe

 


Los insolventes suelen querer acariciar sus objetivos con mala fe. Si fuese cuestión de capacidad lo harían con empatía. A estas alturas, negar la eficacia de propuestas de nuestro Gobierno en Europa solo puede defenderse desde el "hooliganismo". Propuestas sobre la mutualización de la deuda y su traducción en fondos europeos de resiliencia o la excepcionalidad de isla energética para España y Portugal; que en solo un trimestre ha ahorrado a los bolsillos españoles unos dos mil trecientos millones de euros, son hitos que se han convertido en un nuevo modelo de cómo confrontar con una crisis. Es justo recordar la inquina e irresponsabilidad que mostraron tanto Casado como Feijóo en un combate incomprensible frente a las propuestas de Pedro Sánchez. El desprestigio anterior de España, evaluado como país PIGS -Cerdo-, en relación a la crisis del 2008, se ha transformado en referencial e innovador para sortear los peligros de una nueva recesión, de una forma más inteligente y social. 

La Presidenta de la C.E. y correlegionaria de Feijóo en Europa ha manifestado que las empresas energéticas y bancarias se están aprovechando de la crisis y por ellos se les debe aplicar una tasa temporal para que reviertan una porción de sus beneficios extraordinarios en la parte de la sociedad más afectada por el incremento de precios.

La Banca en España obtuvo en el año 2021 más de veinte mil millones de beneficios. En este año, como consecuencia de la subida de tipos de interés y de las hipotecas, sus ganancias aumentarán considerablemente. Esta Banca es la misma que durante el gobierno de Rajoy obtuvo del erario público más de sesenta mil millones de euros; dineros de los cuales el Sr.Guindo nos recordaba que sería devuelto hasta el último euro. Pues bien, no solo no son corresponsables con la situación actual sino que trasladan más malestar haciendo una defensa numantina de sus privilegios. A la vez, los argumentos de los voceros de estos sectores son amenazantes sobre las posibles consecuencias de oferta crediticia y perdida de empleo, como si el ajuste de plantilla no lo hubieran hecho ya,  amplificadas por opciones políticas que las sitúa en un fotograma psicopático.

Con sentido común, Úrsula Von der Leyen, en representación de Europa, asume la estrategia española en materia energética y de lucha contra la inflación, anunciando que se recaudará con esta tasa temporal ciento cuarenta mil millones de euros. La sucesión de riesgos contraídos por la pandemia más la guerra de Ucrania ha favorecido un colapso global económico provocando una inflación desatada debida a estos desajustes y al ansia especulativa de sectores económicos que han visto la oportunidad de incrementar exponecialmente sus beneficios. Es decir, una inflación que nada tiene que ver con la demanda como consecuencia de subidas salariales, que no se han producido, y sí por el alza de costos de forma autónoma e interesada. Por eso, da vergüenza ajena escuchar voces de la CEOE y del PP, cuestionando la oportunidad de subir el SMI o establecer cláusulas de revisión salarial para evitar redoblar los esfuerzos de la clase que trabaja y se esfuerza.

No es extraño que la patronal y la derecha se vean inquietos ante un posible Pacto de Renta. No lo necesitan,  porque la parte de los más desfavorecido ya la está haciendo por la vía de la contención salarial mientras los precios no dejan de subir. Por eso, suntantivizar la Responsabilidad Social de las empresas es reclamar puro intervencionismo para unos desatados comilitones de la derecha que nos dijeron hace poco que vivíamos por encima de nuestras posibilidades. 

En este contexto y entre bambalinas, mientras todo esto ocurre, además de tratar de gestionar con medidas sociales una sucesión de pesadillas, el Gobierno tiene que dar salida de forma tranquila pero constitucional a una deriva del CGPJ para que la derecha ultramontana no consiga cerrar su tormenta perfecta de confrontación, ruido, conflicto, cloacas, negacionismo político, periodismo comprado... que se aproxima a una especie de golpismo trumpista. La confluencia de variables que Hannah Arendt definía como “todo orden totalitario viene precedido por una alianza entre élites y chusma”.

        


viernes, 9 de septiembre de 2022

Landero y la palabra

 


Landero, en su obra “Una historia ridícula”, dice que él nunca tuvo el sentimiento de escribir esta novela, delegando en Marcial el protagonismo de todo lo que nos relata. Un hombre, que podría ser cualquiera de nosotros, de los miles de españoles que elaboramos sueños, dando tumbos, gateando por las paredes como cualquier alma extraviada, a veces con pretensiones estrafalarias, porque es difícil poder con la propia vida, concluyendo que “Entre que llega y no llega la muerte, algo habrá que ir haciendo con la vida”. Ya les digo que este Marcial podríamos ser cada uno de nosotros.

En el Teatro Romano de Mérida, también Landero dejó hablar a Marcial que lo hacía por boca de todos los anónimos hombres que vamos sorteando los obstáculos de nuestras cansadas biografías, con mejor o peor suerte, dependiendo de azares y pertenencia a familias, evitando caer en el extravío, para ir por derecho al epicentro de la historia, como lo hizo uno de nosotros como Marcial. Desde este lejano Oeste, “a cuantos políticos y mandamases les corresponda responsabilidad en este desafuero y esta afrenta, les digo queridos políticos; iréis de cabeza al infierno”. ¿Cómo poder enfadarse con este mestizo lusitano, talento exportado por culpa de una historia fallida de determinados políticos a lo largo de estos últimos siglos?

Landero nos enseñó lo que significa la palabra “jeito”; otra bella expresión y qué amplio su concepto. Con gusto y con pasión construir de un modo apasionado nuestro día a día. Tal y como él lo hace al escribir, volcando sobre su pluma emociones universales de todo aquél que tuvo que partir de su pueblo, Alburquerque o de Plasencia, que es el mío. La mayoría de las veces, abandonando y perdiendo el paraíso al que ya nunca más volvimos, convirtiéndose en un imaginario eterno de lo ampliamente  vivido que fuimos entonces. Luis, como todos los entretenidos en escribir buena literatura termina distraído en la observación permanente de la naturaleza de las cosas y pone nombres para entenderla. Y solo hay que estar atento a su palabra; y exprimirla como limones sobre la rica agua de nuestros manantiales.

Como verso libre porque la edad, afortunadamente, nos desata la lengua, tuvo a bien zaherir ayer las conciencias. Su matización inicial sobre "una mayoría de políticos", le salva de una generalización sobre ellos que a mí me hubiese parecido excesiva. “A cuantos políticos les corresponda”. ¡Por favor, escuchen! y no se extravíen como Marcial con su vida. Son palabras que lleva cada puntada con su correspondiente hilo. Y si te picas, te rascas.

Solo un pequeño “pero”. Sobre los adjetivos de “perezosos, bebedores, puteros, codiciosos, serviles, cobardes o descreídos”, faltó el epíteto de delincuente o corrupto. Bien es verdad, que en todas las casas cuecen habas: Reyes, periodistas, juristas, policías, médicos, enfermeros o maestros. Si yo fuera político, puede que me hubiese resultado molesto esa supuesta generalización que no lo fue. Que yo sea un Marcial cualquiera no significa que no alcance a diferenciar en mi tierra de aquél político que trajo importante financiación para estrechar distancias en nuestro lejano oeste, de aquel que utilizaba el avión con el hurto sucesivos de pasajes. Nunca el árbol debe dejarnos sin ver el bosque. 

Posiblemente hubiera tenido que afinar en la tipología de políticos pero hubiese perdido eficacia el gancho. Como un Marcial cualquiera podemos quedarnos con aquello de “todos los políticos son iguales”; costumbre muy dada entre aquellos que no participan de los valores de la democracia o de infantilizados opinadores.

Les dejo con un soneto de un maravilloso lenguaraz como Don Francisco de Quevedo: “Que quien el corazón  tuvo en la boca, tal boca siente en él, que solo dice: En pena de que hablé, callando muero”. Que los jabones a los poderes públicos de los eruditos, estudiosos, pensadores o filósofos sean un desierto en los trescientos sesenta y cinco días de Extremadura. Que "Nuestras voces, se alzan..."

miércoles, 24 de agosto de 2022

Plasencia se alquila



Cuando una entidad pública como un ayuntamiento se orienta al alquiler, hay un síntoma grave de descomposición de la cuestión municipal y de lo colectivo. Coincidiremos que un ayuntamiento no puede terminar siendo una inmobiliaria porque ello sería sinónimo de desnorte en los objetivo de una res pública. Aunque también puede ser que sea un objetivo político; el de degradar cualquier espacio público, previamente, para justificar su arriendo o privatización. 

De momento, Fernando Pizarro ha conseguido dividir a la ciudad, a favor y en contra, ante su intento de privatizar la Casa del Deán; primero intentando ceder este patrimonio municipal a una universidad privada y ahora haciendo una cesión a un hotel en condiciones más que cuestionables, como lo fueron las aplicadas al alquiler de otro enclave municipal como el Hospital de San Roque a un Burger King. 

Es más que necesario, recordar al Sr. Alcalde que él es un huésped del Ayuntamiento de Plasencia y no su dueño eterno. Lo digo porque ceder esos espacios por multitud de años es condenar de por vida a la ciudadanía a su no uso y disfrute. Y no me sirve el argumento de deterioro de ese patrimonio, porque es misión del ayuntamiento de mantenerlo para dotarlo de contenido público. ¿O no se solicitaron fondos europeos para recuperar una edificación militar para una residencia de mayores?

Alternativas hay muchas, pero claro, es cuestión de prioridades, siendo necesaria tener la intención y luego procurarse alianzas administrativas para conseguir que estos escenarios emblemáticos sirvan al bien común, a la recuperación de una zona intramuros avejentada y no al servicio de una cadena hotelera. Tan difícil no es imaginar para la Casa del Deán, un espacio referencial de concentración de servicios centrales y autonómicos para los doscientos mil habitantes del Norte Extremeño. Sin duda, esta simple idea podría multiplicar la rentabilidad social y económica de una ciudad sometida a un “lobby feroz” que no ve más allá de la ocupación con terrazas del suelo público. Pero es más fácil ser una inmobiliaria.

Un ejemplo clarificador es la proyectada Residencia de Mayores del Parque de la Coronación; financiada por fondos europeos, que en un primer momento se vende, electoralmente, como proyecto municipal. Todos entendimos que tendría una gestión municipalizada, siendo una necesidad local que sumaba esfuerzos a la red de residencias de la administración autonómica. Pues bien, en la actualidad no solo está comprometida su finalización en los tiempos de ejecución previstos, sino que se traslada la responsabilidad de su mantenimiento al SEPAD o se amenaza con su privatización, porque siempre habrá un fondo buitre para una lucrativa gestión. Así, con fondos públicos y con el trabajo del ayuntamiento, reconstruimos un edificio para entregarlo a terceros. Y claro, esas manos privadas tienen por objetivo obtener beneficios. Aquí tenemos, otro ejemplo, de cómo el esfuerzo público no sirve para municipalizar este servicio, sino para favorecer a intereses alejados de lo comunal. El final de esta residencia no es como lo pinta un publireportaje idílico que ya hemos podido visualizar en la televisión del Sr. Alcalde financiada por todos los placentinos.  

Plasencia se alquila, porque ese es el modelo cortoplacista de Fernando Pizarro y porque es el fracaso explícito, tras doce años de gobierno, de incapacidad para acometer proyectos públicos e inversiones que dinamicen nuestra ciudad y la diversifiquen desde un punto de vista productivo. 

Y hablando de deterioros públicos, otro día podemos hablar de la piscina, de los acerados, de los autobuses urbanos o de servicios públicos como la atención a los cuidados de mayores, que este año se ha visto interrumpido durante dos meses. Lo dicho, Plasencia se alquila y se malvende. Salvar los muebles alquilando nuestro patrimonio no es una salida de futuro. 

       

martes, 2 de agosto de 2022

El enchufe de Guardiola




Otra proyección pública de María Guardiola como la del enchufe en el tren y termina siendo más conocida que Isabel Ayuso. Porque de eso se tratará; lo contrario la dejaría en un muy mal lugar. Solo que Extremadura no es Madrid. En nuestra región la clase media no llega a los cien mil euros ni de lejos, no hay dumping fiscal, tenemos cuotas importantes de pobres de solemnidad, aunque la libertad la disfrutamos a raudales. Somos los dueños de las terrazas; sirviendo cañas por todo el país, porque mucha de nuestra gente no para de ir y venir buscándose la vida.

Así que el rollo ese de la libertad en Extremadura no cuela porque vamos sobrados y lo que nos falta es todo lo que nos ha robado la historia. Bueno y los caciques, los rentistas y políticos que llegaron y llegan a la política para irse de retiro a Madrid o ser los capataces de los que todo lo recibieron por la vía de la herencia y no del esfuerzo. Así que comience a hacer política y deje de darse a conocer con memeces que duelen. Que a estas alturas, Vd. no sepa donde está el enchufe, habiendo tenido tan cerca al ínclito Monago…

Digo yo que algo tendrá que ver su partido en ese circo ferroviario en el que se ha querido convertir la puesta en marcha de la línea de alta velocidad Badajoz-Plasencia. Me ha dado la sensación de que el Partido Popular no ha tenido nada que ver en el resultado final de la apuesta por un tren digno en Extremadura. Lo digo porque su partido ha tenido responsabilidades municipales, autonómicas y estatal desde el año dos mil.

Le recuerdo sus acciones por omisión con el Gobierno de Monago. También con el Gobierno de Rajoy o nadie le ha informado que el trayecto Oropesa-Madrid, sufrirá un retraso considerable por la desidia de su partido al dejarse pasar el informe de impacto ambiental; que si no fue por desidia lo fue con mala intención. Por no hablar de la risa que ha producido que su partido en el gobierno decidiera cambiar una estación en línea en Plasencia por una estación sin tren.

Claro, la Sra. Guardiola nada tiene que ver con el partido de Aznar, de Rajoy o el de Casado que proponía tan solo las paradas de Mérida y Badajoz en toda Extremadura. Así que elija otro patrón de presentación, de alternativas, de propuestas que no sea un numerito circense y háblenos para conocerla de qué cosas propone para Extremadura.

Y no se vaya por las ramas. Se me ocurre que a los más de doscientos treinta mil pensionistas les gustaría saber si su partido está porque las pensiones no crezcan igual que el IPC, siendo las más bajas de todo el país, y volver a aquel factor de sostenibilidad de Rajoy del 0,25%. Seguro que más de cien mil trabajadores y trabajadoras extremeños afectados por el SMI les encantaría saber si en la próxima subida salarial, su partido, el de Feijóo, se opondrá de nuevo, argumentando que la destrucción de empleo está asegurada. Y por no hacer muy extenso este encadenamiento de preguntas, seguro que les gustaría saber a las ochenta mil personas desempleadas en la región si con un gobierno de Feijóo se reducirían en cantidad y cualidad las prestaciones por desempleo, como lo hizo el Gobierno de Rajoy, cuando los desempleados en nuestra región superaban los ciento cuarenta mil personas con gobierno de Monago. Por no hablar de cómo defendería los servicios públicos o los programas sociales diciendo que hay que bajar impuestos.

La política no debe ser la sucesión de chascarrillos y ocurrencias, inaugurada en Extremadura con su amigo, el Sr. Monago. Afortunadamente, los tiempos de Iván Redondo pasaron, aunque es cierto que a él nunca se le hubiese ocurrido darse a conocer con el enchufe del tren, porque todo el mundo hubiese asociado esa palabra, tan usual en los suyos, con su enchufe a Monago.

martes, 19 de julio de 2022

Homenaje a Ángel Barrios. Alcalde de Hervás, asesinado en 1937



A través de Don Antonio Sánchez Marín Enciso, amigo de mi padre, maestro en el País Vasco durante mucho tiempo y autor del libro "Plasencia en llamas (1931-1939)", contactó conmigo Mitxel Bacigalupe Barrios, nieto de Ángel Barrios Pérez; el que fuera alcalde de Hervás en 1936  que murió asesinado por los rebeldes a la República en el campo de tiro de Plasencia, en 1937. El objetivo de la familia es realizar un homenaje a su abuelo y tratar de indagar sobre su muerte. No tenían más información que le habían matado en Plasencia. A partir de ese momento, estamos colaborando un grupo de personas con una serie de actos de reparación necesaria, que se celebrarán en Hervás y en Plasencia.

Tras el asesinato de Ángel Barrios, toda su familia marchó al País Vasco donde al fin arraigaron. Ahora, sus catorce nietos y nietas , todos ellos residentes en Bilbao, organizan para el próximo 29 y 30 de octubre de 2022, un homenaje a su abuelo. Sus nietos son hijos de Ángel Barrios Gómez, Carlos Barrios Gómez y Loli Barrios Gómez (hijos a su vez de Ángel Barrios Pérez y Encarna Gómez).

La ausencia de familiares en Extremadura les ha llevado a pedir la colaboración de amigos y personas comprometidas con la Memoria Histórica y Democrática. A través de Don Antonio Sánchez Marín, colaboramos en este homenaje, Ángel Olmedo Alonso, historiador, José Manuel Corbacho, presidente de la ARMHEx, Francisco Moriche, maestro, Alfredo Moreno en representación del P.S.O.E. de Plasencia y yo mismo. A la vez que agradecer a Antonio Corralero Pajares su buen trabajo, posibilitando el cambio del apellido de Ángel en la lápida de la fosa común. Por una equivocación, figuraba como Barroso, en lugar de Barrios. El error ha sido subsanado definitivamente.  

Programa de actos: 



                                                  

Ángel Barrios Pérez

Fue un sindicalista y político socialista comprometido en traer la República a Hervás. Fue alcalde entre 1931 y 1932 y en 1936. Fue víctima de la represión franquista.

Ángel Barrios Pérez nació en Andújar, provincia de Jaén, en 1891, aunque su vida se desarrollaría en Hervás. Era ebanista de profesión. En marzo de 1931 participó en la creación de la Agrupación Hervasense al Servicio de la República junto con Aniceto García, Urbano Fournón y Heliodoro Hernández. La Agrupación hizo un llamamiento a los intelectuales, comerciantes, industriales, labradores y obreros para que participaran en el proyecto de traer “una República ordenada”. 

Nuestro protagonista participó en la candidatura de la Conjunción Republicano-Socialista que ganó las elecciones municipales el día 12 de abril, saliendo elegido como concejal. Fue votada en el consistorio como alcalde con diez votos favorables y uno en blanco.

El socialismo en Hervás estaba dividido en dos sectores. Ángel Barrios representaba el ala radical o avanzada del socialismo de esta localidad cacereña. Pero había otro sector más moderado que le presionó para que dimitiera. Al final dimitió a principios de agosto de 1932 por enfermedad, siendo sustituido por el también socialista y ebanista Armando López Comendador.

Ángel Barrios fue delegado del distrito de Hervás en la Federación Provincial Obrera de Cáceres. Recuperó la alcaldía en 1936, además de ser elegido diputado provincial de Cáceres.

Cuando triunfó el golpe de estado de julio de 1936 fue destituido y detenido. Fue recluido en La Perrera. Intentó escapar pero no lo consiguió, además de herirse en su intento. En Plasencia fue sometido a un Consejo de Guerra el 8 de abril de 1937. Fue condenado a muerte, siendo ejecutado en el Campo de Tiro de esta localidad el 15 de mayo de 1937.


https://www.eduardomontagut.es/mis-articulos/memoria-historica/item/448-%C3%A1ngel-barrios-p%C3%A9rez,-alcalde-de-herv%C3%A1s.html

"Represión, silencio y olvido. Memoria histórica de Hervás y el Alto Ambroz (Asamblea de Extremadura, 2008). Francisco Moriche

Para profundizar en su vida y obra es conveniente consultar el Diccionario Biográfico del Socialismo Español.

miércoles, 6 de julio de 2022

Con Monago, no hubo debate




Monago es un buen propagandista. Su aportación al Debate de la Región es que el día 12 de julio salen los tractoristas a la calle, porque “Extremadura es campo”. Seguro que ese día disfrutará de lo televisado. Era su mensaje y lo ha clavado. Mientras, el Presidente, G.F. Vara habla de proyectos tangibles, competitividad, empleo de calidad y salarios dignos. No puede haber debate porque Monago se está marchando como se marcharon todos los perdedores de su partido. Frente a la Extremadura del brasero de picón, una Extremadura posible de soberanía energética, frente al eterno apóstol de la catástrofe la opción colectiva de transformar nuestra tierra. El campo no es nada si no hay transformación de sus recursos.

El que fuera capataz de Rajoy, luego de Casado y ahora de Feijóo, tras cuatro años de siesta no desperdicia su última oportunidad para ofrecernos un relato más de desmemoria. Cuatro años de galbana para una despedida sin debate porque ya le espera un coche a Madrid. Tiempo suficiente de sestear para dejar su tutorizada impronta  en María Guardiola. No pudo ser que el portavoz del PP en este tiempo y fustigador de la Junta, Fernando Pizarro, optase democráticamente a la presidencia de su partido.

Que Monago relate su preocupación por las rentas bajas de Extremadura, siguiendo la estela de su jefe, suena a carcajada contenida en la bancada del PP. Ellos y su partido que se manifestaron en contra de las subidas del SMI y que ha provocado una huelga de trabajadores del campo, que se opusieron a los fondos de recuperación y que denunciaron que beneficiaban a Extremadura, a los ERTEs que han salvaguardado el empleo de miles de familias extremeñas. Ellos, Monago y el PP, son los mismos que nos anuncian que debemos volver a la senda de las pensiones según su celebre “factor de sostenibilidad” del 0,25% para más de 230000 extremeños y extremeñas, recortando al año más de 500 millones de euros de las rentas de los pensionistas. Ellos son los mismos que se han opuesto al incremento de 15% para  unas 12000 pensiones no contributivas en nuestra comunidad. Es que no hay debate posible por mucho tractor y camiones que consigan sacar a las calles.

Hay un concepto diferenciador entre la crisis que vivimos con Monago y Rajoy o la que estamos viviendo con Vara y Pedro Sánchez, en su Gobierno de Progreso. En el primer caso sufrimos de austericidio y ahora, con todas las dificultades, nos beneficiamos de una red de medidas sociales que amortiguan el golpe. No, no son suficientes, pero no puede haber debate por mucho que el Sr. Monago nos profetice la séptima plaga, aunque si llega, ya les digo que la plaga serán ellos y sus políticas.

Se queja Monago en el debate de la región de la herencia que recibió. No será por los 240 millones del impuesto bancario que recibió nada mas ser presidente de Extremadura, libre y de polvo y paja. Se refiere por un casual a la que su Gobex dejó en términos de desempleo cuando perdió las elecciones autonómicas. La del déficit de Extremadura en tres puntos, la de la morosidad en el pago a proveedores en ciento cuarenta día. O puede que se refiera a los ciento cincuenta mil desempleados-as, llegando a las tasas de desempleo que jamás ha vivido esta región. O a los cientos de emprendedores, forzados a serlo, en la búsqueda desesperada de un empleo. Puede que haya olvidado aquellas prácticas del SEXPE en su gobierno que “escracheaba” a los desempleados para que se borraran del registro, con un director gerente que ejercía desde Madrid de jueves a lunes. Yo estaba allí, no me lo contó nadie. Y lo denunciamos colectivamente desde mi sindicato. También, recuerdo sus declaraciones negando el carácter autónomo de las estadísticas del INEM cuando las cifras de desempleados de la EPA sobrepasaban los 180.000 desempleados en la región, mientras nos decía que Extremadura ya hablaba inglés y chino.

Al parecer, Monago ha aprendido de la impronta de Iván Redondo. Ya no cita a Murakami porque ha terminado sabiendo que la tormenta era él. Me ha conmovido cómo al parafrasear a Raúl Alfonsín con su: “No hay democracia donde no se come, donde no se enseña, donde no se cura”, Monago ha añadido, desde su púlpito hipócrita: “...y no se habla”. Eran tiempos de reformas para socializar las perdidas. Y al Sr. Monago le estorbaba, en un debate de la región como hoy, en la bancada de invitados, la presencia de los lideres sindicales de CCOO y de UGT de Extremadura, donde fueron insultados, mientras hoy el Gobierno de Extremadura propone, negocia y pacta en el marco democrático del Diálogo Social. Monago nunca supo lo que suponía eso, mientras jugaba al pádel con su profesor particular financiado por los extremeños de los recortes. No hay debate posible con Monago. Él fue la negación del diálogo y la expresión máxima del egocentrismo político.

Con Monago no podía haber debate. Entiendo, que con buen gusto, los espadas de los partidos políticos le hayan ofrecido una despedida cariñosa, pero aquí, un humilde pensionista piensa que ha sido mucha carne para un cernícalo. Con mis mejores deseos de su viaje a Madrid, esperando que sea solo con billete de ida.