martes, 21 de enero de 2025

Congreso Socialista en Plasencia




Acaba de cerrar el 15º Congreso del Socialismo Extremeño.  El hecho de ubicar en Plasencia, por primera vez, la celebración de un evento tan importante es toda una declaración de intenciones del Secretario General, Miguel A. Gallardo. Sabe que si quiere gobernar Extremadura deben cambiar cosas como el aislamiento político, económico y cultural de una ciudad que no solo se representa a sí misma sino que debería representar los intereses de todo un norte de la región.   

En una región tan extensa con dos provincias, sin descentralización, se generan situaciones donde Plasencia termina siendo una anomalía por resolver. Y la situación límite de Plasencia ya no da más de sí. A la denominada capital del norte hay que darle un estatus de capitalidad para no perderla; ni es capital de la comunidad, ni es capital de provincia, ni pertenece a una mancomunidad... Somos una ciudad escrita en nuestra carta autonómica, en el artículo 48, que contempla una institución estatutaria como la figura del Personero en Común que es reclamada desde hace 30 años; por no hablar del edificio “Múltiple”, símbolo de lo que debiera ser mayor acercamiento a los administrados, que con el tiempo amortiza cada vez más empleados públicos.  

La necesidad de incorporar a Plasencia al proyecto socialista es vital. Plasencia es la ciudad extremeña con la abstención más alta; diez puntos por encima de la media extremeña. Esa cifra es la clave para el cambio. Alguna culpa en esa indiferencia han tenido los distintos gobiernos extremeños y la propia Diputación de Cáceres, con ausencias ficticias pero también reales. 

En la última década hagamos un ejercicio de memoria de políticos placentinos en nuestras instituciones como parlamentarios, diputados o directores generales y entenderemos muchos de los resultados fatídicos sobre nuestra ciudad. Y claro que no es una cuestión de cantidad pero sí, al menos, de calidad.

Plasencia, partida por el Tajo, siempre ha caído muy lejana. Para amplificar la distancia, en las últimas cuatro legislaturas, hemos tenido un alcalde que venía bien a cualquiera de las opciones políticas; para unos era una máquina de ganar elecciones y para el otro un argumento de justificación para la inacción. Su escasa capacidad para la negociación, sus equivocaciones históricas y su talante de confrontación institucional, hasta con los propios, nos han llevado hasta aquí.

El Congreso Socialista en Plasencia nos deja un propósito de enmienda del nuevo Secretario General del PSOE de Extremadura, que entre otras cosas ha sabido ganar la plaza socialista en la ciudad, porque esto no va de Badajoz y Cáceres, va de cohesión territorial donde hay que incorporar al Norte de Extremadura, en el que Plasencia pueda ser algo más que la capital lírica del Jerte. Esto va de “la tierra que nos une”, el lema del congreso.

Fernando Pizarro afirmaba en una de sus declaraciones sobre las expectativas importantes que había con el Presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, con el que tenía buen “feeling”. La verdad, no entiendo que hayan tenido que ser organizaciones civiles como Manifiesto X Plasencia y MSU quienes hayan tenido que abrir la maleza y desescombrar para volver a una situación histórica como cuando D. Manuel Veiga, Presidente de la Diputación de nuestra provincia, despachaba en Plasencia y le daba a ella y al Norte, más que esplendor.

Aviso a navegantes: las costuras están abiertas y hay que retratarse. Muy acertado el congreso socialista en Plasencia donde en su ponencia marco se han recogido propuestas de futuro para el Norte de Extremadura relacionadas con infraestructuras. Esperamos el desembarco de la Diputación y sobre todo de la Junta de Extremadura; porque las citas médicas no pueden ser de doce días, ni  solo vivimos de palomitas en los presupuestos de Extremadura.  

  

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martes, 14 de enero de 2025

Plasencia y el Titánic



Se apagan las luces de una ilusión de cabalgata de Reyes e Inocencios. El rey de siempre, entre los adornos que le procura la comparsa de fieles, repite su sueño montado en una carroza que bien podría ser la metáfora de un barco a la deriva. Cientos de luces arropan la parte noble de la plaza que no pueden esconder el saludo jocoso de los plebeyos del fondo sur desde una balconada sin luz, con una pancarta de indignación, que expresa el estado de ánimo sobre las cosas.  

Vuela sobre la ciudad una molicie que curte nuestros rostros de negligencia con sabor a pereza que disfraza la incuria de una sucesión de fotogramas en una secuencia congelada, que se confunde con la falsa espera de lo que debe pasar y nunca pasa. Tal vez se fueron los mejores o se tuvieron que marchar porque nos sobraban y nos siguen sobrando factores de expulsión acumulados en nuestra historia. Es como un polvo en el viento que nos recuerda, momentáneamente, que hay anuncios de tormentas desérticas pero que solo sirven para ponerse a cubierto mientras podamos, para terminar perdiendo la mirada fértil del horizonte .

Me sirve una cita de Leonardo Padura en sus eternas reflexiones sobre su Patria en decadencia para recordar los nombres de ciudadanos que lo intentaron, con derrotas personales y colectivas, y ahora reclaman el silencio  por el dolor de aquellas batallas perdidas: “Nos dedicamos a reconstruir las cosas que pasaron, y las cosas que tuvieron que pasar para que esas cosas pasaran, y las cosas que dejaron de pasar porque pasaron esas cosas”.  El paso del tiempo sigue señalando con más vehemencia a los sujetos activos de lo que pasó y no es nada bueno que pasara. Y acude la frustración porque dejamos pasar lo que ha pasado. Pudimos haber hecho algo más para no sentir ahora la aspereza del desengaño.

Casi todo se convierte en un teatrillo de pueblo taciturno. Una tramoya bien adecentada propicia para los giros de escena, el foso de músicos que acompaña virtuosamente al protagonista de la escena haciendo desfilar con una flauta al considerado y domesticado público. Cañones de luces le acompañan en sus zigzagueos malabarista para mantener la ilusión de los Inocencios, abriendo y cerrando el telón. Todo está pergeñado aunque a veces el apuntador equivoque al artista ocultándole que va desnudo y entonces este desaparece momentáneamente entre bastidores y bambalinas en sus escasos momentos de lucidez. Y hay hasta espacios ocultos al público al servicio de las posverdades, para no arruinar la función.  

Y entonces equivocamos la vida con el bullicio, el ocio euforizante con el ruido tabernario, las murallas seculares de la ciudad con museos inexistentes, anuncios deslumbrantes que nunca se cumplen, suelos quebrados que anuncian besos sobre el suelo, calles oscuras que alimentan el miedo, una carroza con un barco llamado Titánic y entonces es cuando los días se convierten en tardes desmayadas y repetidas. 

Y cuando despertamos de la fiesta o de la siesta, “nos dedicamos a reconstruir las cosas que pasaron, y las cosas que tuvieron que pasar para que esas cosas pasaran, y las cosas que dejaron de pasar porque pasaron esas cosas”.

Despejen el escenario, camerinos y platea. ¡Sálvese quien pueda! Reconstruyo recuerdos de nombres ausentes y presentes, y causas enterradas en un cementerio de proyectos e ideas que algunos pretendes hacernos olvidar.

Algunos, antes del hundimiento, tomaron un bote salvavidas. Ninguno de ellos, era el capitán. 

 

     

 

 

 

 

miércoles, 25 de diciembre de 2024

40 años sin tren "Ruta de la Plata"




Hace 40 años del cierre del "Ruta de la Plata". El 30 de septiembre de 1984, en Consejo de Ministros así se determinaba. El último día de este año se realizaban los últimos trayectos entre Plasencia y Astorga. Tan solo cabía la posibilidad de que las comunidades autónomas estableciesen convenios con Renfe. Andalucía y Extremadura estuvieron dispuestos pero Castilla y León no. Tan solo permaneció abierta al servicio de mercancias durante 10 años más. 

Desde aquella fecha hemos visto desaparecer otros trenes emblemáticos como el “Sierra de Gredos” o el “Lusitania”, pero no se trata de caer en la melancolía recordando las consecuencias nefastas que ha tenido para Extremadura, sino de plantear palancas de un futuro sostenible. Una cicatriz abierta de 120 kilómetros, entre Plasencia y Salamanca, no puede ser un obstáculo insalvable para la reapertura del “Ruta de la Plata” y así poder contar con un corredor para el desarrollo de todo el Oeste peninsular al servicio de la descarbonización.

En los últimos años, fruto de la pandemia y la guerra de Ucrania, las condiciones geopolíticas, climáticas, económicas y de seguridad en Europa han cambiado ostensiblemente para una marcada apuesta por su reapertura. 

Se reclama todo un “Corredor del Oeste” que de respuestas tangibles en transporte de viajeros y mercancías al existente desequilibrio territorial entre el Mediterráneo y el Atlántico. Debe ser incuestionable que la franja interfronteriza de unos 800 kilómetros, entre Portugal y España, esté contemplada con sustantividad en el seno del Corredor Atlántico. Por otra parte, sería la clave para resolver una parte importante de la antigualla radial en la que Madrid termina siendo un colapso anunciado.

El estudio de viabilidad preceptivo del “Ruta de la Plata”, ofrecerá resultados en poco más de un año y no pueden ser sino favorable para su puesta en marcha. En los próximos meses la administración central contará con un avance del mismo. Su aportación reticular a un diseño del ferrocarril radial, propio del XIX, sería incuestionable y un aporte esencial a la movilidad de toda su ciudadanía. Sobran razones ambientales, sociales y económicas para un eje Norte-Sur que facilitaría una autopista ferroviaria en la que desembocarían salidas naturales portuguesas como Faro-Huelva, Elvas-Mérida, Valencia de Alcantara-Cáceres, Vila Formosa-Salamanca.

Los proyectos de hidrogeno “Vía de la Plata” -Puertollano- Almendralejo-Gijón- serán sin duda un aliado en establecer sinergias de creación de empresas con el Corredor del Oeste en un territorio con superficie de sobra para su industrialización, agua suficiente y energía producida muy por encima de la que se utiliza en Extremadura. Esto es solo un apunte dirigido a la empresa Prointec, S.A.U., encargada de estudiar la viabilidad del corredor ferroviario Plasencia-León - “Ruta de la Plata”-.

¿Qué sentido tendría un informe positivo en 2026 y posponer su recuperación, en el mejor de los casos, para el 2050? A no ser que se parta de una premisa perversa en cuanto a su inviabilidad final. La ciudadanía del Oeste peninsular no puede esperar a la revisión de un reglamento de la Comisión Europea en el 2033 para su inclusión dentro de la Red Básica. ¿O nos está diciendo la clase política que no debemos volver a votar hasta esa fecha en función de su posicionamiento? En las próximas elecciones autonómicas, tanto el PSOE como el PP de Extremadura deberían plantear una posición creible para la ciudadanía. Ya no valen tacticismo, ni servilismos cobardes con respecto a políticas nacionales. Que seamos un millón de habitantes no implica que seamos los últimos de la fila.   

Las cinco comunidades autónomas que se beneficiarían del Corredor del Oeste “Ruta de la Plata” disponen de 14 eurodiputados, de distintas sensibilidades políticas que deben luchar conjuntamente en Bruselas por este objetivo. De igual forma que las Cámaras de Comercio están siendo proactivas en la demanda del Corredor del Oeste, las Diputaciones Provinciales, los Ayuntamientos y Agentes Sociales, junto a la ciudadanía, desde Sevilla a Gijón, debemos instar al Gobierno Central y a Bruselas para que el Corredor del Oeste sea una apuesta vital para reequilibrar territorial, social y económicamente nuestro país.

Recientemente, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Oscar Puente, ha calificado de “inaceptable” la postura del Gobierno francés de aplazar hasta 2042 la continuidad del Corredor del Atlántico hacia España. En análogo planteamiento, hay que trasladar al Sr. Ministro que el Corredor del Oeste no puede esperar a revisiones de reglamentos en el 2033 para que el Corredor del Oeste “Ruta de la Plata” sea una realidad antes de 2040, que asegure a Europa una comunicación de África, América y Europa por el Oeste, evitando el consabido colapso por Madrid. Seguro que el sentido común se acabará imponiendo en ambos casos.

Tras la convocatoria del pasado junio en Pola de Lena, debemos seguir reclamando para el Corredor del Oeste “Ruta de la Plata” un espacio sustantivo en el futuro del Corredor del Atlántico.

La sostenibilidad, el futuro económico y la seguridad de Europa lo reclama.


Fdo:

Corredor del Oeste Ruta de la Plata : José María Alonso Rodríguez-

Manifiesto X Plasencia : Miguel Coque Durán 


Otros artículos relacionados con el tren "Ruta de la Plata": 

domingo, 8 de diciembre de 2024

Las luces de Plasencia no esconden sus sombras

 


La alcaldesa sangileña, Esther Sánchez, lamenta el anuncio de que la Unidad de Prevención de la Policía Nacional, tantas veces reclamada, se vaya a Cáceres, por “la indolencia del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Plasencia, que no ha movido un dedo para solicitarla”.

Al alcalde, Fernando Pizarro, el anuncio del Ministro de Interior le ha pillado de “voluntario” en la India, con lo cercano que cae Madrid para solicitar, exigir, instar, reclamar y transformar lo próximo. 

Cuando son los movimientos ciudadanos los que tienen que poner el dardo en la diana de demandas históricas para la sociedad es que parte de la clase política no atina con las pulsiones sociales que se manifiestan cada vez más evidentes. Y es que las efímeras luces de navidad no pueden esconder las múltiples sombras de las ausencias sostenidas de nuestros próceres. Con lo aledaño que queda Moraleja o Castelo Branco para reclamar la finalización de la Autovía Moraleja-Monfortinho, no siendo de su consideración hacer acto de presencia en ninguno de los eventos organizados por la sociedad civil del norte extremeño.

En los últimos meses se viene reclamando por entidades y organizaciones de Plasencia y el Norte de Extremadura, actuaciones sustantivas para su desarrollo. Cada vez es más acuciante resolver las demandas por las que venimos apostando, mientras los resultados de la gestión municipal del Sr. Alcalde es la incomparecencia.

El diálogo con la Diputación de Cáceres está bajo mínimos, con el gobierno central, inexistente, y con la Junta de Extremadura es de prudencia extrema porque no vaya a ser que le condenen, cuatro años más, a optar a otra mayoría en Plasencia.

Tras el inicio del gobierno de la Sra. Guardiola, el consejero de economía de la Junta de Extremadura, Guillermo Santa María, se comprometió en Plasencia a desarrollar el suelo industrial de la ciudad, a la vez que el alcalde anunciaba que dispondríamos de 20 hectáreas en el 2024. Al cierre de este artículo, un servidor se dispone a ver la película: “El Hombre que nunca estuvo allí”. ¿Alguna gestión realizada con Avante para posibilitar el espacio que debe ser una plataforma logística intermodal, en un futuro? Algo parecido al espacio del que disponen Badajoz, Mérida, Navalmoral o Cáceres.

Se desestima por el Ministerio de Turismo la subvención para la restauración de paños de la muralla; devolución de subvenciones en infraestructuras como la residencia de mayores; parques infantiles para el derribo; las escaleras mecánicas en su laberinto; conflicto vecinal de San Miguel sin resolver; una mano de pintura en los aparcamientos rotatorios; el robo de la corona de la catedral del que nunca se supo; el Alvia que no entra en Plasencia o los viajeros sin billetes; la estación de autobuses sin reformas; pintores de la tierra sin museo, consorcios culturales o turístico sin futuro...

Las “luces” de los 43000 habitantes empadronados, según Fernando Pizarro, son esas ilusiones piadosas a la búsqueda de una justificación ante la galería que puede insuflar la idea de recuperación de la ciudad, si no fuese porque el Instituto Nacional de Estadística le devolverá a la realidad el uno de enero del próximo año. La bajada del paro a dígitos previos a la crisis sería una buena noticia si no fuese porque en Plasencia desde 2011 al 2024 ha desaparecido una población activa en la ciudad, de dos mil trabajadores-as.

Cuantas más luces alumbran la plaza de Plasencia, más son las sombras que se multiplican por la ciudad.  

     

jueves, 28 de noviembre de 2024

Plasencia en tierra quemada



El movimiento ciudadano de Plasencia y el Norte de Extremadura sigue en su proceso de acumulación de fuerzas ante la atonía política reinante en una ciudad que es denominada por investigadores de la Universidad de Extremadura como una "anomalía" dentro de Extremadura, debido al fondo de saco en que hemos terminado, con su correspondientes consecuencias en materia de conectividad y empleo.  

Las previsiones del Ministerio de Transporte y Adif es que la línea de alta velocidad Plasencia-Talayuela, que ya lleva un setenta por ciento de ejecución, esté finalizada su electrificación en 2027. Este dato determina, si nadie lo remedia, que Plasencia y con ella más de 200.000 habitantes del Norte de Extremadura se quedan sin el "apeadero" de Monfragüe, por cierre obligado, quedando como tierra quemada. La capacidad de anticipación política queda en entredicho.

En paralelo, el pasado 25 de noviembre se aprueba la tercera licitación de un estudio informativo para la ubicación de la estación que concluirá a principios de 2027; que  tendrá su periodo de alegaciones, deberá ser evaluado desde el punto de vista de impacto ambiental, con posterior adjudicación técnica para sus obras y la correspondiente expropiación de terrenos si así fuera necesario. En definitiva, todo apunta a que la Estación de Plasencia-Norte de Extremadura no estaría operativa hasta finales de esta década. 

Y mientras tanto, ¿qué?. ¿Dónde podremos optar a nuestro derecho social de movilidad a través del tren? Para ello, la lógica apunta a que tendríamos que trasladarnos a la estación de Navalmoral o Cáceres para poder optar a la utilización de este servicio ferroviario. A no ser que aseguren la entrada de los trenes en Plasencia con la correspondiente "pérdida de tiempo" y que hasta ahora ha determinado que los Alvia no entren en Plasencia por este motivo. Seguro que la situación que se avecina tendrá consecuencias para un veinticinco por ciento del territorio extremeño y sus ciudadanos en un derecho básico como es la movilidad, donde no puede haber discriminación alguna.

La ciudadanía acaba de interpelar, nuevamente, a todos los responsables políticos; destacando al Delegado de Gobierno, Sr. Quintana, al portavoz socialista Cesar Ramos por la provincia de Cáceres, al Sr. Alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro y a la silenciosa Junta de Extremadura con respecto lo que debe ser su obligación: anticipar este vacío que como punta de un iceberg anuncia un conflicto al que deben dar solución si no quieren provocar movilizaciones ciudadanas a lo largo de 2025. 

La petición ciudadana ha quedado fijada como Estación con carácter intermodal, de viajeros y mercancias que requieren de una Plataforma logística con suelo industrial que abra las posibilidades de desarrollo de todo el norte extremeño. Es fácil y debe avanzarse en la concertación de los distintos gobiernos con la Sociedad Estatal de Promoción y Equipamiento de Suelo - SEPE- y AVANTE.

Este territorio nuestro presenta los niveles de empleabilidad más bajos de Extremadura; situando al ámbito geográfico por debajo del Tajo como el espacio más propicio al empleo porque está ligado a la confluencia de Autovías A-5 y A-66 y a otras opciones de comunicación. Por eso, no es casual que haya una demanda social por la terminación de la Autovía Moraleja-Monfortinho o el reclamado Corredor "Ruta de la Plata" que debe avanzar con la construcción de la línea Plasencia-Salamanca. 

En Plasencia, empresarios, sindicatos, vecinos y movimientos sociales quieren respuestas y calendarios en relación a su estación de alta velocidad y desarrollo de suelo industrial. ¡Somos todos responsables!

    



jueves, 7 de noviembre de 2024

¿El pueblo salva al pueblo?

 



¿El pueblo salva al pueblo? Solo cuando está organizado a través de su sociedad civil comprometida con el Estado. ¿Cuántas veces hemos pronunciado alguna frase que amplifica un estado de ánimo individual o colectivo que sirve como aldabonazo para sentir la pertenencia, la exaltación de un momento que consideramos único...?

Es una preciosa frase para un contexto emocional que puede activarte como catalizador para el desempeño de una acción concreta. Entiendo que es muy fácil de ser asimilada en el marco de la catástrofe de Valencia pero que manifiesta sus grietas si racionalizamos esa misma frase y sus consecuencias cuando optamos, como pueblo, por una opción política que niega el cambio climático.

Los votos negacionistas en la Comunidad de Valencia posibilitaron un gobierno que eliminó una herramienta de lucha contra los desastres, que según su presidente era un “chiringuito”, siendo nombrado por el President Mazón como director general, el mismo día de la Dana, un experto en “festejos taurinos”. Un puesto que estaba vacante desde la salida de VOX del Gobierno valenciano desde hacía unos meses. Cuando no hay cadena de mandos, cuando se improvisan decisiones, el resultado final está escrito.

Visto lo visto, Mazón ha tenido muy malos maestros: Los hilillos del Prestige, los etarras del 11M, los fallos humanos del metro de Valencia, la culpa del piloto del Yak-42, cosas que pasan en el Madrid Arena, y "se iban a morir de todas formas" de la Residencias de mayores de Madrid.
Mentir hasta que la mentira se convierta en verdad absoluta.

El curriculum oculto de “el pueblo salva al pueblo” es denostar las instituciones y hay opciones políticas que están jugando, peligrosamente, desde hace mucho tiempo con ese argumento. Seguro que las decisiones del pueblo, cuando no es invocado con ese lirismo trascendente y poético, salven al pueblo, pero Valencia no es el caso.  Huyamos de las soflamas populistas que nos llevan a juzgar vehementemente sin hacer un proceso de pensamiento crítico. Entiendo que en una desgracia haya pronunciamiento de brocha gorda pero no nos dejemos llevar por simplificaciones intencionadas, que solo pretenden derribar un gobierno, debilitar un estado o cambiar las reglas del juego democrático.

Los mismos que hoy reclaman el Estado de Alarma y que demandaban que Pedro Sánchez asumiera el mando único son los mismos que en la pandemia, cuando éste tomó esa decisión, no perdieron el tiempo en llevarlo al Tribunal Constitucional donde se dictó sentencia a favor de los demandantes porque era una competencia autonómica. Seguro que habrá que modificar protocolos, normativa y aptitudes.

Los cuñados que hoy, frívolamente, definen a España como un “estado fallido” más vale que su indignación la expresaran con análisis más ajustados a la cronología de este suceso. La Dana estaba anunciada pero la previsión y las consecuencias de la misma es donde debemos situarnos. Si los avisos se hubieran producido en su momento, muchas muertes podrían haberse evitado. La Diputación de Valencia envió a sus trabajadores a sus casas seis horas antes de la Dana y con esa decisión la institución salvó a su pueblo. No hace mucho hemos visto a “liberales” de medio pelo pronunciarse como una intromisión del estado en la vida de las personas cuando recibían un mensaje de emergencia en su móvil.

No se trata de estado fallido, se trata de un estado que algunos quieren que falle. No puede ser un estado fallido porque ya piensa en soluciones sanitarias, recuperación de infraestructuras, indemnizaciones, o herramientas como los Ertes. Seguro que son insuficientes pero el axioma de “El pueblo salva al pueblo” solo se cumple cuando pagamos nuestros impuestos, fortaleciendo herramientas públicas que nos protegen individual y colectivamente frente al individualismo de populismos baratos. No nos engañemos. El pueblo es diverso; épico y mediocre, valiente y cobarde, capaz de montar una cadena de solidaridad o de aprovechar una desgracia para el saqueo.

No, quién salva al pueblo son las instituciones cuando son democráticas y las hacemos fuertes; los buenos políticos cuando anticipan, planifican, dan soluciones y piensan en lo público; los ciudadanos cuando no miramos a otro lado... Cuando todos hacemos un Estado fuerte que es el pueblo organizado, eso es lo que nos salva.

 

lunes, 28 de octubre de 2024

88 medidas de Guardiola, trenes y autovías.

 


Han pasado cosas en la última semana para Extremadura. Cumbre hispano portuguesa en el Algarve; reunión de la Presidenta de Extremadura, María Guardiola que presenta 88 medidas para nuestra comunidad al Presidente de Gobierno de España, Pedro Sánchez, y que hoy por hoy solo las conocen los interlocutores.

Paralelamente, se han organizado actos propiciados por la sociedad civil como el encuentro de Beira Baixa-Norte de Extremadura para exigir la terminación de la autovía del Norte de Extremadura, y otro en Plasencia el pasado 19 de octubre a favor del Corredor del Oeste “Ruta de la Plata”. En medio de todo esto, el PSOE de Extremadura presenta una iniciativa en la asamblea a favor de un pacto por las infraestructuras en Extremadura, dejando en evidencia que algunos prefieren la confrontación a las soluciones.

Hoy, la Junta de Extremadura anuncia que deja en manos privadas los 17 kilómetros que quedan para terminar la EX-A1 por falta de financiación, dicen. Como laboratorio para nuevas obras en Extremadura. Dicen también que es un método utilizado en Comunidades como Madrid. Más que el denominado “método alemán” se le debería llamar, por conocido, “método Aguirre”; siempre paga el ciudadano dos veces. 

En el caso extremeño todo apunta a que el peaje no lo pagaremos en directo, lo pagaremos doblemente, en diferido y dejando una deuda para los próximos gobiernos autónomos. La Presidenta Guardiola no puede bajar los impuestos a las rentas altas y al mismo tiempo justificar que no tiene financiación para obras públicas. Si no hay financiación, no baje el  impuesto de patrimonio para 1284 contribuyentes y otros, que juntos, alcanzan los cuarenta millones de euros. Si no hay financiación, solicite crédito a los bancos; porque seguro que es lo que harán las constructoras para realizar esas obras y ello provocará un sobrecoste que ya sobrevuela en el anuncio de las licitaciones.

Un gobierno en mínimos debería consensuar cómo afrontar esta aventura con resultados conocidos y evaluables. No ha sido una ocurrencia; es el diseño neoliberal del Gobierno Ayuso en Extremadura que anuncia una fórmula que se abre a la posibilidad de creación de una universidad privada en un territorio donde ya tenemos problemas para cubrir las aulas de la Universidad Pública, aunque siempre se podrá, en un paso más, becar estudios en estas entidades, siguiendo la experiencia también en otras comunidades, además de seguir avanzando en los concierto y externalización de la enseñanza y la sanidad.

En cuestión de infraestructuras toca un acuerdo de región, una toma de decisiones compartidas porque no nos podemos permitir comulgar con rueda de molino, por más tiempo. Las 88 medidas de gobierno que ha entregado nuestra Presidenta a Pedro Sánchez, que nadie conoce, si no van compartidas por todo el arco parlamentario de la asamblea irán al cajón para dormitar. A Extremadura no le sobra el tiempo y debemos acordar una hoja de ruta consensuada porque de lo contrario nuestra fuerza como territorio seguirá siendo testimonial.

La debilidad política de Guardiola favorece concesiones a la estrategia de la confrontación, que le puede servir a Feijóo o a Pedro Sánchez, según el caso, pero no a Extremadura. Mucho más práctico es volvernos locos judicializando la política, torturar a la justicia con casos diseñados para conseguir una pena en el telediario contra cargos públicos molestos o a sus familiares, poner al servicio del partido vericuetos jurídicos para denunciar con noticias falsas, porque lo importante no es la sentencia final, lo importante es la criminalización del denunciado en un eterno viaje.