jueves, 11 de julio de 2024

La estación de nunca acabar



A veces una mala decisión, en un momento determinado, condiciona el futuro de un territorio y de una ciudad, y entonces todo comienza a ser manifiestamente empeorable. Les muestro el relato de un error que unos nos ocultaron y que otros no supieron comunicar, llevándonos a un cansancio de fechas y desaciertos.  

Si se acercan por Fuentidueñas, verán los carteles del Gobierno de España y de Adif, anunciando la Declaración de Impacto Ambiental aprobada en el BOE 06/12/2007 y la actuación sobre la conexión de Plasencia con la que debería haber sido la nueva estación de alta velocidad, con una inversión de 27.774292,52 euros. Dos años más tarde, se somete a información pública, a efecto de expropiaciones el Proyecto "Estación de Plasencia-Plataforma". Seguro que la exalcaldesa, Elia Blanco, lo recuerda mejor que nadie.  



En el 2011 se produce la confluencia de los Gobiernos del PP en Plasencia, Extremadura y España; con el tridente Pizarro, Monago y Rajoy. Y aquí comienza la historia de la estación de Plasencia de nunca acabar, con la exministra del PP, Ana Pastor.  

De un proyecto aprobado por los socialistas en Fuentidueña, pasamos a otro en el 2013, asignando tres millones de euros, comunicados por la ministra que habló un día de abrir el Ruta de la Plata, comprometiendo un estudio informativo que nunca se hizo. 

Eran tiempos de recortes. Ahí empezó todo. En noviembre de 2013, el siempre recordado, Antonio Sánchez Ocaña, informa en su diario de cómo el “Nuevo Modelo de desarrollo de los corredores de Alta Velocidad-ADIF-, suprime la estación de Plasencia junto al corredor AVE, para adaptarse a la austeridad presupuestaria”, dándonos el cambiazo por una remodelación de la estación actual.

En resumen, nuestro actual alcalde, renuncia a la Estación -Línea de Alta Velocidad- de Fuentidueñas e inicia un relato de corto recorrido, queriendo hacernos creer que el AVE entrará en Plasencia. El ahorro para el Gobierno es de más de veinte millones y el relato que nos venden es que el PP ha conseguido que el AVE tenga parada en Plasencia. Pero el tiempo pone a cada uno en su sitio.

Años más tarde, en el 2018, los socialistas vuelven a plantear la opción Retortillo o Fuentidueña, a las afueras de Plasencia. Es evidente que un tren de alta velocidad tiene dificultades técnicas y de tiempos para entrar en Plasencia, sirviendo la estación como lanzadera para conectar con Fuentidueña. Los diputados del PSOE, Cesar Ramos y Pilar Lucio, acompañados por el regional Francisco García y el senador M.Á. Nacarino solicitan al Ministerio de Fomento que relancen los estudios porque argumentan que la estación de Plasencia es un fondo de saco donde no puede entrar un AVE.

Y es cuando volvemos a la hemeroteca y Fernando Pizarro dice: “Los socialistas de nuevo hacen un flaco favor a la ciudad; un buen servicio va unido a su cercanía”, y a renglón seguido, avisaba César Ramos: “…sin tener una estación de alta velocidad en el bypass que se ejecuta, muchos trenes no podrán parar”. La idea de los socialistas estaba encaminada a posibilitar una lanzadera desde Plasencia a Fuentidueña porque era lo que aconsejaban los técnicos. Fuentidueñas era el espacio lógico porque anticipa su proximidad con suelo industrial, una ubicación abierta a la autovía Ruta de la Plata, y a Portugal por la futurible Ex-1 hasta Castelo Branco.

Años de silencio, pero las contradicciones generan nuevas soluciones a medias. Tras una licitación fallida a principios de 2024, por incomparecencia de empresas, quedaba desierta, presentándose en estas fechas una nueva licitación por un coste escasamente superior al anterior, anunciándose posibles cambios de ubicación. Hemos vuelto a perder tiempo y los Alvia siguen pasando de largo porque así el trayecto Badajoz-Madrid gana tiempo. 

Manteniendo que soy un profano en estas cuestiones me surgen preguntas que el Gobierno debería, pedagógicamente, explicar. En un primer lugar, si no fuera Fuentidueñas-Retortillo, qué razones hay para hacer ese cambio de ubicación, cuando la zona consensuada de siempre, era el lugar estratégico más cercano al desarrollo de suelo industrial previsto y su continuidad con la posible reapertura del Corredor del Oeste-Ruta de la Plata. Lo digo porque la palabra del Presidente Vara debería servir para algo cuando afirmó en Plasencia, en junio de 2022, que "la estación de Plasencia deberá ir ligada a un espacio industrial". En el 2015, se aprobó un Plan Muncipal con el desarrollo de 150 hectareas. Ahora, solo hace falta que Fernando Pizarro se ponga a la taréa con la Entidad Estatal del Suelo -SEPES- o AVANTE (Extremadura).

En cualquier caso, llevamos catorce años de errores en la gestión de una estación que es el cuento de nunca acabar. Cuando nos preguntamos por qué tenemos problemas para subirnos a los dos Alvia con los que cuenta Extremadura, en un juego malabarista de esta fatídica microhistoria, podemos pensar que la estación de Fuentidueñas podría estar resuelta hace muchos años y que gran parte del Norte de Extremadura podría estar beneficiándose de trenes que ahora pasan de largo. 
En aquel momento, hubo un gobierno del PP que optó por una estación muerta, vendiendo trenes imposibles que te dejaban a las puertas del Ayuntamiento de Plasencia. Algunos lúcidos políticos dicen que Monfragüe queda cerca, por ahora, o que la culpa es del Gobierno, pero estamos condenados a entendernos para reparar un error histórico. Si la desaparición del Ruta de la Plata fue un error del Gobierno de F.Gonzalez, la estación que pudo ser en Plasencia, lo fue del Gobierno de Rajoy. 



martes, 25 de junio de 2024

Extremadura: El estado de la inacción

 



En el primer debate de la comunidad extremeña en el que participa María Guardiola, como Presidenta de Extremadura, puede que haya llegado a la conclusión de que se gobierna en el DOE; lo de la escucha en la calle a estas alturas es un cuento que se lo cree ella y los suyos. Que se lo cuenten a los de Martín Palomino en Plasencia o a los de Moraleja con la autovía. 

En relación a lo escrito por su gobierno, negro sobre blanco, deja traslucir el efectismo populistas de medidas como el cheque guardería o el cheque de inglés, y de otras de las que ya conocemos su rentabilidad como la tarifa cero para autónomos. La innovación de esta derecha es cada día más previsible.

Hasta ahora, María Guardiola, en los doce meses de su mandato, no ha hecho otra cosa que inagurar servicios o infraestructuras que se encontraban en el tránsito de ser finalizadas procedentes del gobierno anterior. No vaya a emocionarse con la resultante de mercancías que salgan de Badajoz, Mérida o Navalmoral, porque la euforia del poder a uno le conduce a patrimonializar como bueno todo lo que hasta ayer era malo. Mire a ver si la Plataforma Logística de Badajoz echa a andar. 

A la Presidenta, en su discurso inicial, se la veía crecida. En la intervención del diputado socialista Vergeles, se mostraba graciosa, con múltiples complicidades gestuales y miradas traviesas con sus consejeros. Eso de que el PSOE extremeño haya estado, inevitablemente, en traspasos de poderes puede que le haya facilitado la vida en su entronización con el poder, compartido con la extrema derecha, pero no todos los días son domingo y la Memoria "histérica" es la mejor referencia de los suyos para el diálogo y el respeto, que exige en los demás. 

Luego, llegó Irene de Miguel, que con un relato inteligente, bien construido y desenfadado, fue mutando la cara de la Presidenta, cuando le hacía preguntas que le sonaban a "chino" o le sacaba los colores. Creo que en esos momentos, tomó conciencia de que el debate sobre Extremadura no era como una celebración de colegio por su primer cumpleaños de inacción. 

El discurso cansino sobre la igualdad y la amnistía es la marca Génova de aquellos que no tienen ideas y propuestas porque se dedican a sestear en una demagogia emocional, que no niego que tenga sus réditos electores, pero carecen de solidez y crédito intelectual. 

En su primer año de mandato, se ha dejado llevar por la corriente de los indicadores económicos y de empleo en España, para hacer una reforma fiscal de la que solo se han enterado los 1200 extremeños con patrimonio millonario, que se han ahorrado unos miles de euros.

En serio, a mí me hubiera gustado que en infraestructuras hubiese dado una alternativa a la concertación del anterior gobierno en materia ferroviaria. Recibió la visita del Ministro, Oscar Puentes y nunca más se supo. ¿Qué pasa con el tren convencional dentro de Extremadura? Silencio absoluto con la entrada de los Alvia en Plasencia y con su estación de alta velocidad. Si le gusta hablar de igualdad, hablemos. Al parecer, al fin los trenes que surcan el "Ruta de la Plata" todos tienen enchufe. Gobernar no es ponerse una chaquetilla de torero en la feria de Plasencia, Sra. Guardiola.

La joya del debate ha sido la declaración de Guardiola:  "Hay que luchar por Almaraz, con firmeza y decisión; que nadie nos quite lo que es nuestro". ¡Cómo se devalua el patrimonio extremeño! Una región que triplica su producción con respecto a sus necesidades energéticas, habiendo un acuerdo en el 2019, entre Gobierno y entidades como Endesa e Iberdrola, para efectuar su cierre en 2027-2028, debería estar hablando de las condiciones en que debe darse la prórroga o la finalización de su vida. Estoy hablando de desmantelamiento, reconversión de empleo en el caso de cierre o en el de almacenamiento de residuos, inversiones o exención fiscal eléctrica para nuestra comunidad. No vaya a ser que todo siga igual; beneficiando a empresas que tributan en otras comunidades, cuando a nadie le puede ser indiferente que su vida sobrepase los 45 años. 

Claro, nos pasamos el día hablando de la singularidad de Cataluña y se nos olvida que nuestra singularidad es que no necesitamos electricidad, tenemos agua y nos sobra territorio. Del regadio en Tierra de Barros, el problema vital de la despoblación en Extremadura, la caida de la sanidad extremeña en el ranking nacional o la calidad en el empleo, mejor no tocarlo.

¡Muy flojita, Sra. Guardiola! 

domingo, 23 de junio de 2024

¡Autovía Moraleja-Monfotinho, YA!

 


En Moraleja, el esfuerzo de instituciones y sociedadd civil se han unido para reclamar en una Alianza Territorial Norte de Extremadura-Beira Baixa, el impulso a la Autovía Moraleja-Castelo Branco. Un empuje de 18 km desde Moraleja EX-A1 a Monfortinho, vía Cilleros-Sierra de Gata, en territorio extremeño, más 54 km desde Alcains A23 -Castelo Branco- a Monfortinho, en territorio portugués. 18 km que deben ser contemplados en los próximos Presupuestos de Extremadura de 2025. Este hito, deberá ser completado con la apertura del tren "Ruta de la Plata", incorporándola a la Red Básica Europea. Así, sí tendremos futuro. 

En total, 72 km por realizar que significan un cortocircuito para la Raya, siendo además la vía más corta para llegar desde Madrid a Lisboa. Ya están en servicio 518 km o lo que es lo mismo el ochenta y ocho por ciento de autovía del nuevo Enlace Internacional Madrid-Lisboa; de Madrid a Moraleja por la A5 y EX-A1, y de Castelo Branco a Lisboa por la A23 y A1. No solo se trata de reducir tiempos por ferrocarril entre las dos capitales, también por carretera.

Mientras transcurren las intervenciones; con razones y argumentos con la lógica aplastante de aquellos que pisan la tierra y tienen, como los jabalíes, los colmillos retorcidos desarrollados con la edad, mi vista se pierde observando a las cigüeñas que sobrevuelan las sólidas catedrales de Plasencia con apariencia cansina. Su vuelo lento y pausado me traslada a la lentitud de los cambios estructurales necesarios para que seamos tierra de fecundidad, no sólo para las cigüeñas en los meses de primavera.

Puede que los oráculos de Mérida no hayan tenido tiempo para dar sus respuestas y sea necesario un nuevo intento; de momento los mayores presupuestos de la historia de Extremadura han sido indiferentes y una declaración de la falta de intenciones. Por eso, es necesaria otra llamada de atención para que desde sus atalayas, muevan sus culos pétreos para darnos una pista a través de la cual podamos adivinar el futuro. Aunque puede que nos estén anunciando que solo nos corresponde imitar a las cigüeñas en sus inevitables migraciones.

No hablo de la España Vaciada, sino de la más que posible Extremadura a vaciar. Puede que los oráculos emeritenses hayan encontrado una nueva ruta de vertebración unívoca con la línea Navalmoral, Trujillo, Cáceres, Mérida y Badajoz. Puede que los fondos europeos no recojan la directriz de generar movilidad entre zonas fronterizas, o tal vez el Consejero de Infraestructuras y Transportes de Extremadura entienda que este tramo no deba hacerse con dinero extremeño; puede que 18 km de autovía supongan una amenaza para miopes políticos, instalados en los aburridos discursos partidarios; puede que Moraleja, Coria, Plasencia o Ambroz, Gata y Hurdes pertenezcan a esa otra división de regional sin preferencia. O puede que los Dioses que habitan en Emérita Augusta se hayan vuelto locos y nos quieran ciegos, mudos y emigrados.

Hubiera sido idílico que mi visión no se hubiera perdido con el aleteo cansino de las cigüeñas, sobrevolando las catedrales de Plasencia, viendo como Sísifo es castigado a subir la pesada piedra, cienes y cienes de veces, a la cima, para quedarme ojiplático viendo que los impulsores de la Autovía desde Moraleja a Monfortinho eran otros, los verdaderamente responsables; aquellos que se pierden en escuchas ficticias, tapándose los oídos mientras nosotros hablamos. Volviendo a la realidad, es más que loable el nuevo intento. 

martes, 18 de junio de 2024

Plasencia busca padrino o madrina



El eco de las Ferias de Plasencia nos deja algo de ruido y fuegos artificiales con el que disfrazar la evidencia de su parálisis endémica. Menos mal que como preámbulo de la fiesta, Fernando Pizarro y María Guardiola, inauguraron la Avenida Universidad; financiada por el Gobierno del anterior Presidente de Extremadura, Guillermo F. Vara. La verdad es que queda un poco feo hacerte protagonista de lo que propiciaron otros. 

El cierre de las ferias, con tarde de toros, lo hizo la actual Presidenta de la Junta, amadrinando a un joven torero, Ginés Marín. La chaquetilla taurina que lucía Guardiola, había sido confeccionada por una placentina, que debiera haber salido en la foto. Hasta aquí, todo era previsible y no hay nada que desmerecer; que siempre estamos con la misma cantinela de que nos gastamos en fiestas el dinero que no tenemos. 

Ahora, hablemos de las cosas del comer. La Asociación ciudadana "Manifiesto X Plasencia", se ha reunido con el Presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Angel Morales para trasladar propuestas de futuro para la ciudad. Plasencia necesita un milagro o un padrino. No cabe duda de la gran aportación que deben y pueden realizar administraciones como la Diputación, La Junta o el Gobierno Central en Plasencia. Si hablamos de "singularidades", considero que la denominada Capital del Norte de Extremadura se lleva la palma. 

Las propuestas que planteamos no son nuevas. Venimos reclamando, como quien predica en el desierto, que nuestra ciudad necesita romper inercias que nos conducen a la melancolía y hay que remar de otra forma diferente a la de la última década. Por ello, reclamamos, a la Diputación de Cáceres y al propio Ayuntamiento, que revitalicen la interlocución porque hay trabajo de sobra. Levantar un teléfono, reunirse, evaluar y planificar les aseguro que no cuesta nada. Lo ha hecho la Asociación "Manifiesto X Plasencia y seguro que lo seguirá haciendo mientras que quien debiera hacerlo no lo hace.  

La Casa del Deán debe ser rehabilitada y puesta a disposición de la ciudadanía, que es lo que viene reivindicando gran parte de los placentinos-as. Afortunadamente, pasó a mejor vida el intento de cesión de un edificio público a una empresa privada, gracias a la presión de la oposición y de la ciudadanía. Ceda el Ayuntamiento esta propiedad a Diputación para posibilitar un espacio que recepcione como pinacoteca una parte de la obra de nuestro paisano, Enrique Carrero. Me cuesta trabajo comprender que desde su ofrecimiento a la Junta de Extremadura, no haya habido una fijación de postura por parte del Alcalde de Plasencia ni de la propia Junta. 

Complétese con la producción pictórica de otros pintores de la ciudad como Nicanor Álvarez Gata y Fco. Ruiz de la Hermosa. Que figuras como Vicente Paredes o García Matos tengan un espacio reservado no puede ser como pedir peras al olmo. Que una ciudad como Plasencia no tenga una oficina provincial de turismo es una falta de visión o una desidia. Que no pueda utilizarse este maravilloso espacio para ampliar servicios de la Escuela de Bellas Artes o el Conservatorio de Música es una falta de pragmatismo. Que siendo Plasencia una ciudad donde se editaban periódicos y revistas como setas, en el siglo XIX y XX,  no disponga de una hemeroteca de esta producción amplifica nuestro desinterés por nuestra historia. 

Plasencia no forma parte de ningún consorcio con otras administraciones. Somos una ciudad, agraciada por la historia con un capital a resaltar, y miramos a otro lado ante fórmulas contrastadas en Badajoz, Mérida o Cáceres, donde sus Ayuntamientos se arropan con la Diputación o con la Junta de Extremadura para embellecer sus ciudades. 

En Cáceres, la Diputación colabora con el "Gran Teatro" en una experiencia de excelencia con doscientos cincuenta mil euros. En Mérida, la Junta de Extremadura con el Teatro "María Luisa". No puede ser tan difícil crear un consorcio con el Teatro "Alkazar" cuando ello significaría un espaldarazo a la cultura en todo el Norte de Extremadura. Y por otro lado, es lamentable que nuestro Auditorio, con 28000 visitas y casi un centenar de actividades en 2023, no sea un vector dinamizador económico de nuestra ciudad y viva en la soledad de las administraciones. Una oficina con recursos humanos y técnicos, situaría a este equipamiento en un importante centro del oeste de congresos. Un potencial para diversificar una oferta turística que no puede estar enfocada, tan solo, en ampliar el turismo de cañas. 

Plasencia quiere estar presente en la Fiesta de Jato, donde se expone una importante representación del folklore de la alta Extremadura, al mismo tiempo que quiere formar parte de otra experiencia interesantísima de la Diputación como es "Tiempo Negro"; que recoge la memoria histórica y democrática de nuestra tierra. O ser una subsede del Festival de Teatro Clásico de Cáceres porque aún recordamos aquella experiencia de compartir, en 1991, una teatro de calle en la plaza de San Nicolás que echamos en falta. 

Bueno, verán que hay chaquetillas de torero para cortar. Y uno no entiende, ¿A qué se está esperando para laborar el futuro de otra Plasencia?. A esta suerte, están convocadas todas las administraciones, porque Plasencia necesita un Padrino o una Madrina que nos mire con ojos de amigo y que oiga el silencio de nuestras justas quejas, porque nos tienen dormidos entre placas y selfies. Esta plaza requiere ir de frente, porque es la forma más generosa de torear. 


sábado, 8 de junio de 2024

Tomás García Verdejo


 

Reflexiono sobre una obscenidad intelectual, como lo ha sido en otras comunidades, retirar una placa con un poema o el nombre de un escritor. La derecha extrema siempre se ha llevado mal con la memoria, porque no pueden conciliar el sueño. 

El Gobierno de la Junta ha decidido suspender el Premio "Tomás García Verdejo", a las buenas prácticas educativas en la comunidad extremeña. La consejera portavoz, Victoria Bazaga, afirma que "ningún premio nacional lleva el nombre de una persona". 

Mala cosa gobernar para manifestar la falta de pudor o el rencor, y justificarlo con mentiras o con la ignorancia. Afirmar que ningún premio lleva el nombre de una persona por su reconocimiento es excusa de mal pagador. Me vienen a la cabeza, en distintas áreas o disciplinas, los nombres de Ramón y Cajal, Menéndez Pidal, Juan de la Cierva, Clara Campoamor... No pretendo abrumarles, pero hay cientos de premios con nombres propios. Los premios de Tomás Verdejo, tampoco son premios nacionales. ¿En qué normativa se escribe que no se pueda en nuestra autonomía extremeña recordar a un maestro con un premio? 

Trabajar la concordia no es propio de la derecha incivilizada aunque utilicen esa palabra para embestir contra la normalidad de un homenaje al recuerdo de este compañero que murió trágicamente y que era un profesional docente de los pies a la cabeza. 

La utilización de todas las palabras bellas como libertad o igualdad las utilizan para fomentar la dependencia, la uniformidad, el daño, lo adverso o lo funesto. Es la mezquindad que en estos tiempos habita por tierra, mar o aire. Son los monstruos que conviven en sus adentros y que no saben como enfrentarlos. Es el intento persistente de su invierno antidemocrático, dentro de sí, intentando borrar la parte de la historia de la que no son capaces de desprenderse, rompiendo el cordón umbilical con su oscura noche. 

Lo peor de todo es la falta de pudor, el descaro, la desvergüenza, la naturalidad con la que quieren normalizar la desmemoria, convirtiéndolas en sus mejores aliadas para que se borre, entre neblinas, el equipaje de mochilas individuales y colectivas que nos ofrecieron lo mejor de ellos, fabricando la primavera democrática de la diversidad, donde también caben los que ahora niegan el premio a un trabajador de la tiza y la pizarra. 

Como la memoria es el mejor abrigo para resistir, seguro que tarde o temprano, el nombre de Tomás García Verdejo volverá a sonar con la esperanza que fabrica la inteligencia colectiva contra el sectarismo. 

Entre el preterito y el futuro, con nuestra abultada memoria, quedamos obligados junto a su familia, a gobernar el presente imperfecto. 

Un abrazo muy fuerte a Puerto, su mujer, y a sus hijas y el persistente recuerdo fraterno de Tomás.   



martes, 23 de enero de 2024

Sr. Puente y el Ruta de la Plata




El Sr. Ministro tiene toda la razón cuando dice que el “Ruta de la Plata” está muy verde. Otra cosa es que su opinión pretenda ser preventiva para seguir dilatando una reapertura estratégica y necesaria. La puesta en marcha de la línea “Plasencia-Astorga”, ha dejado de ser una mítica reivindicación romántica, para ser el núcleo gordiano de la recuperación de la otra España; la que cerró estaciones y trenes para volcar recursos en las cercanías del denominado arco mediterráneo.

El Gobierno de coalición, con buen criterio, viene proponiendo un cambio de patrón productivo, más sostenible y en lucha para combatir el cambio climático, propiciando el ferrocarril, frente a la carretera. Es más, ha sido sensible al apostar teóricamente por la España Vaciada. Sería una contradicción no posibilitar que esta línea del oeste español siga siendo el cuarto oscuro de España. La asimetría entre Mediterráneo y Atlántico no puede perpetuarse ni primarse. Aquí está el vital eje de equidad que nos iguala como españoles y no otras milongas.

El informe de viabilidad, recientemente licitado, cuya entrega está fechada para dentro de dos años, aunque necesario, no puede ser una táctica de distracción para llevarnos al 2050 sin compromiso alguno. El Ministro, Oscar Puente, al referirse a la “racionalidad” que finalmente debe acompañar a una decisión como la de que el “Ruta de la Plata” forme  parte de la Red Básica Europea, tiene toda la razón. Los extremeños, andaluces, castellanos, gallegos y asturianos, las tenemos de todo tipo: razones sociales, económicas, históricas, constitucionales y de sostenibilidad, para más de cinco millones de habitantes. No podemos seguir supeditados al colapso radial que supone Madrid.

Ahora y no mañana, es el momento. En una época de transición medio ambiental, a través de los fondos europeos, la administración central tiene que mostrar un compromiso inequívoco para reequilibrar el país desde el punto de vista demográfico y productivo.

La construcción ferroviaria de la linea “Plasencia-Astorga”, no tiene dificultades orográficas para ser abierta de nuevo. Su cierre fue un error histórico que no debe repetirse por el actual gobierno. El Gobierno PSOE-SUMAR, queda obligados a instar a la Unión Europea a que la Ruta de la Plata forme parte de su Red Básica; complemento esencial en el Corredor Atlántico, para que la puesta en marcha de la misma esté en funcionamiento antes de 2040.

El movimiento que resurge en defensa del “Ruta de la Plata”, no debe servir para una nueva confrontación partidista. En la pasada movilización del 21 de enero, a este llamamiento acudieron personas de derechas, de izquierdas y medio pensionistas. 

El tráfico norte-sur, aprovechando nuestra cercanía con la raya portuguesa es fundamental para la suma de territorios que viene sufriendo la descapitalación de su talento, recursos y capacidades.

La reapertura del Ruta de la Plata es el pago por una deuda histórica. Es coherente con lo objetivos del “Pacto Verde Europeo” y la estrategia de la Comisión Europea, “El Libro Blanco sobre el futuro de Europa”, pretende que el 30% de transporte por carretera en distancias superiores a 300 kilometros pase al ferrocarril, reclama la coherencia.  Esto es descarbonización y “pura racionalidad”,  el resto es pura entelequia, Sr. Ministro.   

sábado, 6 de enero de 2024

España puede ser

 


Con el grito de “Viva las caenas”, se puso fin al trienio liberal de Riego y a renglón seguido el obispo de Jaén, celebró un Te Deum por la captura del capitán general. Vuelta al absolutismo y otro paso atrás en la modernización de las instituciones en España y ya solo es un nombre que se usa como la alfombra para ocultar privilegios. Riego ha sido ahorcado, y fusilado luego Torrijos. En la pintura de Antonio Gisbert, asido de la mano por el venerable Fernández Golfín; uno de los extremeños de aquella Constitución, se intuye la dignidad de un hombre progresista que murió gritando, ¡Viva La libertad!

Aquellas ideas del extremeño Muñoz Torrero en las Cortes de Cádiz de 1812, arengando sobre el fin de la Santa Inquisición, el principio de la sociedad civil, la justicia y la libertad de prensa, afirmando que la soberanía residía en las Cortes y en la división de los tres poderes, daban el portazo al absolutismo monárquico en la Constitución de “La Pepa”. Otro extremeño ilustre como Antonio Oliveros afirmaba que la censura de la imprenta era contraria a la propagación de las luces. El siglo XIX nos trajo uno de los más violentos de su historia: guerras de sucesión, golpes de estado, intentonas, sublevaciones, asonadas, rebeliones cantonales… Privilegios de la nobleza o de la iglesia disfrazados de valores. ¡Por Dios, por la Patria y el Rey!

Era la pulsión de España, también la de ahora, la España de los mitos, creencias atávicas y privilegios de una nobleza rancia, contra aquella otra liberal, moderna e ilustrada. Son las dos Españas de las que hablaba Machado: “Ya hay un español que quiere vivir a vivir empieza. Entre una España que muere y otra España que bosteza”. La España de la prosa que trabaja y revienta, la otra España; la de la lírica de las banderas y la épica de las batallas y las pistolas.

España es una anomalía; pensadores y poetas sin ejército, y batallones de ignorantes sacralizando el despotismo.

A una revolución liberal, le sigue una absolutista y vuelta a empezar. Tiempos de desamortizaciones de Mendizábal y Madoz, de las denominadas manos muertas que financiaron más guerras entre isabelinos y carlistas. Tiempos de monarquías de reyes felones o liberales aunque corruptas. De moderados y progresistas, de militares como Narváez y Espartero. De bienios progresitas decepcionantes que no arriesgan en las respuestas sociales. Tiempos de organizaciones obreras reprimidas y prohibidas. Retorica revolucionaria pero sin revolución social. Siempre la Iglesia y la Nobleza de por medio. Tiempos de cambios constitucionales en un juego de trileros para que nada cambie.
Un sexenio democrático –1868-1874– sin Borbones, como paso intermedio a la I República; la de la abolición de la muerte, la del proyecto de Constitución federal de la República Española fracasada que nos devuelve a los Borbones y así otra vez a la anomalía de España. Y comienza el periodo de la Restauración, pomposo título de nefasto resultado. Vuelta a la oligarquía y cacicato, al turnismo de partidos funcionariales, al centralismo de Madrid, al poder de la Santa Madre Iglesia. Mientras, las ideas de la Revolución Francesa y el pragmatismo de la Revolución Industrial pasaban de largo.

Perdida de las colonias, la generación del 98 como síntoma de la decadencia en España, dos huevos duros más con el Desastre de Annual y Alfonso XIII dedicado a la producción de películas porno y una ocasión perdida con la II República: reforma agraria, leyes laborales, educación igualitaria y estado laico. Fue como un sueño imposible, mucho más de lo que un país de caciques, aunque santurrón y mojigato estaba dispuesto a asumir. Militares y salvapatrias que nos adentran en la noche de los tiempos, pasando por Franco, Tejero y leyes mordazas.

Cuarenta y siete años después, arrastrando el lastre de fuerzas vivas de la corrupción, una derecha montaraz, beatos reaccionarios, caníbales de la memoria, brazos armados de la sin razón, palmeros incultos o pagados, España quiere ser. Desde aquel “Viva las cadenas”, no nos cansamos de arañar unos metros de modernidad y justicia, poco a poco, a pesar de una banda organizada de “constitucionalistas” que la profanan, golpistas mediáticos, propagadores del silencio, gamberros institucionales… Como Gil de Biedma decía: “A menudo he pensado en esos hombres, a menudo he pensado en la pobreza de este país de todos los demonios. Y a menudo he pensado en otra historia distinta y menos triste; en otra España, en donde ya no cuenten los demonios. Pido que España expulse a esos demonios”. ¡España puede ser!