* Según el borrador del proyecto -se puede modificar y está sujeto a revisión de otros ministerios- la cuantía mensual máxima del ingreso mínimo vital se calculará en función de la estructura de la unidad de convivencia. Así, los parámetros para medir las ayudas en caso de familias monoparentales son: un adulto, 462 euros al mes; un adulto y un niño, 700 euros; un adulto y dos niños, 838 euros; y un adulto con tres o más menores, 977 euros. Para las unidades de convivencia con más cabezas de familia, la prestación también variaría: dos adultos, 600 euros al mes; dos adultos con un niño, 738 euros; dos adultos y dos niños, 877 euros; dos adultos y más de dos niños, 1.015 euros; tres adultos: 738 euros; y tres adultos con niños y otros tipos de unidades familiares, 877 euros.
Un árbol del que aprendo a resistir. Abrigo para el quiera cobijarse. Cuando se agrupa en dehesa, como los hombres en colectividad, es indestructible. Es puro mediterráneo. Es la genética de mi memoria; mis recuerdos, mi paisaje y todas mis querencias van unidas a él. -Miguel Coque Durán-
martes, 21 de abril de 2020
La Paguita. Es el problema
Cuando no es el PER, es el S.M.I. y ahora es la "paguita". Uno y trino. Ahora resulta que sí, que van a ser "todos iguales"... La derecha política, con su mascarón de proa, Isabel Ayuso, los obispos de la Iglesia Católica desoyendo la voz de su Papa, y Garimendi, el Presidente de la CEOE, se manifiestan en contra de la Renta Mínima Vital, porque generará a personas, en riesgo de exclusión social, dependencia del sistema público. Lo dicen aquellos que han escalado posiciones, han repartido credos y han sido "comisionados" al calor del dinero público. Y confunden en su habitual neolenguaje, la necesidad de comer con su experiencia proyectada y personal del "buen vivir". Como referencia el inaguantable Marcos de Quinto cuando está mamado. A todos ellos les molesta el estado, aunque se encaramen en él para privatizar sus servicios o para firmar un Concordato que les asegure su estancia en la tierra, sus privilegios, sus exenciones fiscales y el reparto del pastel.
En España, tenemos en riesgo de exclusión social y pobreza a más de un cuarto de la población. Eso, cuando aún no había llegado la pandemia y cuando tan solo se anuncia la revolución industrial 4.0. No se trata de la paga del Nescafé, se trata de una renta mínima de supervivencia. En estos momentos, hay un millón de hogares españoles donde no entra ningún ingreso. El presupuesto para esta renta son 3000 millones de euros al año. Nadie podrá justificar su negativa por su sostenibilidad. Además, es defendida por un 83% de la ciudadanía española.
Aquellos, que se manifiestan como "Uno y trino", han levantado la voz al unísono para evitar que descarríen las almas propensas al festín diario. Al parecer, la "paguita" que alcance a los tres millones de personas, les producirá dependencia y hay que hacer "cortafuegos" para que obtengan el pan escaso con el sudor de su frente, no vayan a acostumbrarse a vivir del papá estado como hacen ellos. Porque no es cristiano, no es de "orden", y desincentiva la capacidad de emprender. Por eso, tan solo, no deben ser llamados esa legión de famélicos a integrar las filas de los que comen todos los días. No vayan a acostumbrarse. Y además, pierdan el miedo a tenerles miedo.
Al final, va a ser verdad que algunos son "todos iguales", porque su status político, eclesiástico y patronal depende de que vayan los pobres a su reino clasista. Para unos y otros es más beneficioso que haya caridad en lugar de igualdad y justicia. Mucho mejor que haya dominantes y dominados, mendigos a las puertas de las iglesias o de Cárita y mano de obra desesperada en los tajos cediendo sus derechos laborales. Este I.M.V. no es un subsidio al uso porque complementa su obtención con otro tipo de ingresos fruto de relaciones laborales u otro tipo de percepciones, incentivando a optar a situaciones estables por el empleo. Es compatible, por tanto, con la búsqueda de empleo, con la lucha contra el fraude y sobre todo es un seguro para llenar la nevera.
Es, en definitiva, un hecho histórico para la izquierda política y sindical de España, que venía reclamando y luchando por la Renta Mínima. Queda mucho por hacer. En el camino, veremos como la derecha, termina haciéndola suya.
Señor, a los pobres de corazón, si es verdad que existes, llévatelos de este su reino. Enséñales, porque no saben lo que dicen, o entra, de una vez, dando latigazos en sus templos dorados.
lunes, 6 de abril de 2020
¿Pactos de la Moncloa II?
Me pregunto, si en una sociedad democrática, acaso no son necesarios siempre los pactos y la negociación. Otra cosa es acudir, selectivamente, a un pacto como tabla de salvación, porque resulta tramposo. Sobre todo, cuando no tienes cultura de la negociación ni la sostienes sobre la confianza hacia el otro y vienes de un proceso de hostigación, criminalización, mordaza a todo lo que fuera oposición. Y en este contexto, hay indicadores suficientes como para la sospecha. Intentos de deslegitimación hacia el gobierno y vapuleo mediático y generalizado, lejos de la legítima crítica.
Una situación que era imprevisible hace un mes, nos obliga a replantearnos estrategias que hasta ahora teníamos claras. Los intereses partidistas para rescatar unos "Pactos de la Moncloa II", son diferentes y venimos de una política de bajos fondos. La derecha sabe que unos Pactos con un Gobierno de izquierdas no serán un trágala. Esto , no quiere decir que no entienda estar obligados a potenciar el diálogo entre distintos actores. Desde aquel Pacto de la Moncloa, todos hemos perdido la inocencia. Sobre todo, porque quién más puso en aquella ocasión fue la clase trabajadora. Conste que yo reivindico aquellos Pactos y también el reconocimiento al P.C.E., por ser, desde mi punto de vista, la fuerza política que puso más, y yo nunca he sido comunista. Pero, ahora, ¿empresarios y sus partidos periféricos estarían dispuestos a esfuerzos reales?
Traigo a cuenta lo anterior, porque presiento en esta demanda de pacto: 1º Un interés partidista por dinamitar un Gobierno de Progreso, tras un previo acoso. ¿Cómo pactar con aquellos que no dan legitimidad a este gobierno. 2º Algunas voces comienzan a poner condiciones para dejar fuera a los "comunistas". Ni que decir tiene que esto no podría ser el Pacto que nos vienen vendiendo desde posturas por todos conocidas e implementadas por expresidentes de Gobierno. 3º Comienza a manifestarse que habrá sacrificios, y muchos ya pensamos a quienes se refiere; es decir, a los que venimos de ponerlo todo en la estafa de las subprime y su posterior descalabro. Creo que este matiz debe ser una premisa a tener en cuenta para condicionar, y no solo desde la izquierda, un cuestionamiento relativo a dicho Pacto. Es más el tiempo de plantear qué rentas están dispuesta a comprometer aquellos beneficios de la anterior crisis.
Entiendo, que nuestro Gobierno no debe distraerse con otra cosa que aquellas tangibles, por eso una apuesta decidida: 1º Pacto por una Europa Social. Creo que lo está haciendo más que bien, pero las limitaciones las encontramos en el nivel de miopía manifestada por países que piensan que pueden irse de rositas. Yo soy optimista porque creo que, de lo contrario, la realidad puede ahorcar a países como Alemania, aunque no será con la ayuda de la derecha. Votar contra la mutualización de posibles eurobonos no es el camino. 2º Un Pacto Social por la Reconstrucción de la Economía. Liderado por Gobierno, Empresarios y Sindicatos. Aquí, queda claro que los trabajadores-as no pueden ser los "paganinis". Cuando veo el papel de la CEOE pidiendo suspensión de impuestos, acudiendo sin rubor a los ERTEs, me ratifico en que quedaron almidonados en los 70 y mantienen expectativas de ganancias, cuando es el momento de cesiones. Evidente es, que de ser posible, dicho acuerdo sería ratificado como propuesta de país por el conjunto de fuerzas políticas en el Parlamento. 3º Pacto Político por España: En el corto plazo, el mayor y beneficioso Pacto sería posibilitar unos Presupuestos Estratégicos y Sociales para 2021. No soy tan ingenuo para creer que estemos en tiempo para el 2020; más que nada porque hay variables descontrolada convertidas en lastre como el "Proces", con un cuestionable compromiso por parte de ERC.
En definitiva, soy escéptico porque confieso mis dudas más que razonables, para confiar en opciones políticas cerca del golpismo y en otras centrífugas fundamentadas en delirios carlistas, todas ellas patéticas, deleznables, partidistas, que dificultarán, sin duda, el proceso de reconstrucción de España. De momento, la seguridad mostrada por el gobierno en apoyar pactos, a algunos les ha pillado con el pie cambiado.
sábado, 4 de abril de 2020
Presidente, hoy he salido a la calle
Hoy, he salido a la calle para visitar a mi madre, ir a la farmacia y comprar la lista de la abuela. Según repito la misma acción, aumenta mi mirada de melancolía, no de tristeza porque volveremos a vernos en la plaza del pueblo. La vida, la calle y sobre todo el dinero, no sirven para nada si faltan ellos; la familia, los amigos, el paisaje vital, mi club de lectura, el ruido doméstico del día y su rutina... La melancolía es el recuerdo por la ausencia de aquello que individual o colectivamente nos hace sentirnos vivo: un reto, un amor, un abrazo y vuestras risas, que son el espejo que me dan la esencia de quién soy.
No es, ni mucho menos, el momento más duro de mi vida. No siento miedo, porque a casi todos los miedos los fui matando. Me encuentro seguro porque percibo, con todas las limitaciones, que en mi país hay una hoja de ruta y hay un Gobierno con letras mayúsculas. Un gobierno que está pensando en las personas que han quedado apalizadas por la anterior crisis. Tengo claro que es un momento para repensar cómo queremos seguir viviendo y en ningún caso contemplo el miedo, ni el silencio.
Presidente, me han emocionado tus palabras de lucha, de llamada a la unidad colectiva. Me quedo con tu pedagógica valorización del Diálogo Social, de la cooperación y el cuidado del otro. Reconozco que hoy estoy blandito porque se nos ha ido otra vida, una más, que supuso para muchos de nosotros y nosotras, nuestro maestro de poesía urgente, para acercarnos a una chica y robarle un beso, a la belleza, al cine, a la pintura o a la poesía. Y recuerdo un acto de hermandad, de CCOO, inolvidable, un 24 de septiembre de 2011, cantando "Al Alba", con Aute, cuando ya sabíamos lo que se venía encima con aquella estafa. Aute, siempre estará en nuestros corazones y en nuestra melancolía que es la ausencia, inevitable, de aquel momento místico, mágico e irrepetible al que nunca más volveremos, salvo a través del recuerdo.
Pero vuelvo, Presidente, a tus palabras: "Disciplina Social", "Otra Europa", "Compatriotas", "Tenacidad", "Defensa de lo Público", "reconstrucción", por eso, hoy más que nunca, porque hay que recuperar personas, #YoApoyoGobierno .
jueves, 2 de abril de 2020
Empleo tocado, no hundido
El empleo está tocado, pero no hundido. El empleo destruido hace 10 años en tres meses, ahora se ha caído en 15 días. El tsunami laboral ha desmadejado el mercado de trabajo, pero sería temerario detenerse ahora en las estadísticas porque solo es una fotografía puntual y su evolución depende de múltiples variables que percibo están contemplándose con medidas de contención.
Lo que toca es intentar anticipar los cambios estructurales del mercado que, ahora sí, serán inevitables. Diversificación, innovación, digitalización, calidad, valor añadido, investigación, valorización del trabajo... De otra forma, no nos estaremos preparando para la próxima pandemia o catástrofe. La escasa diversificación de nuestro modelo económico en España se ha llevado, en estos días, más de 500.000 empleos temporales. Será también momentos para repensar una nueva visión del empleo y de sus afectaciones por el cambio tecnológico. Un momento para la investigación e innovación, la relocalización industrial estratégica y diversificación del tejido productivo. Estamos avisados
Nadie debe quedarse atrás. El objetivo a corto plazo es asegurar la protección de las personas; las que estaban trabajando a través de los ERTEs o financiación de autónomos, las que se disponían a trabajar y las que están ya fuera del mercado de trabajo a través de prestaciones por desempleo o rentas mínimas de subsistencias. Las medidas aprobadas por el gobierno y las que vendrán, inciden en salvar a las personas para salvar luego la economía. Hemos aprendido de la historia y hay otra sensibilidad que apuesta por un modelo que no sea fallido.
Esta catástrofe, deseo, no tenga chivos expiatorios nacionales como hace una década con el caso de Grecia o con la estafa de la Banca en España. En esta, o nos salvamos todos o no se salva ni Dios. Alemania, Holanda ya no pueden buscar salidas individuales porque o se salvan con nosotros o son arrastrados. Europa tendrá que actuar, sí o sí. La transferencia de 100.000 millones por Europa anunciada, para prestaciones sociales, debe ser un primer paso, pero no debe ser el único. Las medidas deben ser en dirección contraria a las austericidas, auspiciadas en la crisis de 2009. Mantener un cierto nivel de consumo es esencial para mantener las infraestructuras económicas a salvo.
Está claro que nos esperan unos meses difíciles pero dado que el nivel de afectación es grave, la recuperación parece que no se dará en "V". Que la recuperación económica sea en "U" depende de la pronta resolución de la pandemia y de si la clase empresarial se pone las gafas de larga distancia, aunque aquí podemos ser más escépticos. 2021 puede ser un año fuerte de recuperación si se dan las bases de acolchonamiento para ello: financiación, liquidez y prestaciones.
No es la misma situación que en la crisis de la "subprime". Aquí, la salida no será por medidas austericidas y el "sálvese quién pueda". En esta ocasión será con endeudamiento, trasferencias de Europa y con una cierta activación del consumo gracias a Planes de Choque que el Gobierno, acertadamente, ha puesto en marcha.
Lo contrario sería el suicidio de Europa y la acelerada degradación de EEUU. Por cierto, a la "cuchi pandi" que no se la espere. No tiene medidas, ni capacidad, ni ganas. Ellos, solo tienen un relato de defensa de sus rancios privilegios. ¿Te acuerdas de aquella voz, de Andrea Fabra en el Parlamento, gritando: "que se jodan", refiriéndose a las personas en desempleo. El pueblo, como siempre, salva al pueblo, pero esta vez contamos con unos aliados en el Gobierno.
domingo, 15 de marzo de 2020
"M. El hijo del siglo". "El hombre de la providencia" -Mussolini-
El innombrable italiano, "M. El hijo del siglo", pertenece a esa saga de hombres que pudo haberse ahorrado la historia. Con este libro se abre una pentalogía que recorre el alfa y omega de este dictado. Un libro ensayo, de Antonio Scurati, cargado de buena literatura e historia, en una novela documentada que atrapa y te hipnotiza desde su mismo arranque. Su ritmo es trepidante en cada una de sus ochocientas páginas. Son de esos libros que invitan a su relectura.
Paso a paso, desde la Italia del poder de los sindicatos en Emilia Romana hasta la llegada de los "camisas negras" y la marcha sobre Roma, te introduce en una entrega paulatina de una sociedad que termina siendo incondicional a los delirios de un lunático. Inconmensurable es la descripción de la toma de Fiume por D´Annuzio y trepidante en su final con el secuestro y asesinato del secretario del partido socialista, G.Matteotti.
Mussolini, maestro de escuela e hijo de un herrero, tras pasar por su etapa socialista, director del periódico del PSI, "Avanti", pronto supo que el tiempo corría a su favor. No tarda en dirigir el periódico "Il Popolo d´Italia". Era la luna que le guiaba. Solo tenía que esperar. Amasó la emoción de la frustración, dispuso de poetas y artistas que glorificaran la Roma perdida como D, Annunzio o Marinetti, abrió la caja de caudales soportada por grandes empresarios como Pirelli, Fiat o Edison, se nutrió de una tropa de desesperados, aliñada con la histeria colectiva y pudo finalmente escribir su libro populista basado en la inconsistencia. Leyendo este libro se entiende aquello de "La historia se repite".
En el "Hombre de la Providencia", refleja el periodo de consolidación del fascismo italiano; desde 1925 hasta 1932. Un tiempo para la concentración del poder desde su actitud cesarista. Desnaturalización del parlamento, cierre de periódicos, ilegalización de partidos políticos y sindicatos, control policial de la vida italiana y exploración colonizadora con gas mostaza en África. En la línea del primer libro, Scurati se introduce en la psicología de Mussolini de forma documentada y expresa con maestría la síntesis de un hombre que creyó que Italia era él.
Una tercera entrega con "Los últimos días de Europa", donde el preludio del desastre se anuncia, con una relación de dependencia del Duce con respecto al Fuhrer, bajo los sueños húmedos de los dos y la concreción de las políticas raciales, con un mimetismo que genera contradicciones irresolubles en el fascismo.
Con "La hora del destino", Scuratti, se acerca a la caída Benito Mussolini. Desde la creación en Milán de los "fasci italiano di cambattimento" a su defenestración en el Gran Consejo Fascista del 25 de julio de 1943.
Acabo de terminar está saga literaria con "El principio y fin". Los últimos 600 días de Mussolini con la República de Saló. Un último intento en su delirio por pasar a la inmortalidad, dejándose llevar hacia la muerte inevitable, hacia el sumidero de la Historia.
Al cerrar este último volumen, creo haber asistido a la lectura más completa de un fenómeno histórico del que debemos aprender para no repetir ese camino. ¡Literatura, excelsa!
lunes, 10 de febrero de 2020
Breve delirio en Hervás
No acaba
de torcerse esta repetida luz de un estío cansino, que te invita forzosamente a
rular y a caminar por las calles sin el reto de un rumbo fijo. Sueño con el día
en que se apague este calor picajoso, enfermizo, para encontrar cobijo plácido con una pluma en la mano y no sentir la pereza de ensoñarme con mis recuerdos.
Y escribirlos, porque las tardes serán eternas y me sobrará el tiempo para preñarlos.
El gozo
está cada día más cerca. La oscuridad de la tarde me irá arropando para
envolver el ruido ocioso que no cesa de la iluminación de estos días
prolongados que parecen no terminar. Comienzan aburridamente a repetirse,
necesitando un otoño de colores que me adelante la primavera.
Me escapo al pueblo más judío de estos lares para sumergirme en él. Tan solo es preciso separarme de la autovía de Salamanca y enfilarme hasta Hervás, imantado por la estela totémica de una montaña como el Pinajarro. Y allí, me sobra con un café cuando aún a la mañana le cuesta. Me siento en el Café “Mirador”, en el mismo sitio de querencia que se sentaba mi padre. En uno de esos normalizados delirios, sentado a mi lado, hablo con él y me cuenta alguno de sus divertidos chascarrillos, aunque no tarda en ponerme frente a mi espejo.
Me escapo al pueblo más judío de estos lares para sumergirme en él. Tan solo es preciso separarme de la autovía de Salamanca y enfilarme hasta Hervás, imantado por la estela totémica de una montaña como el Pinajarro. Y allí, me sobra con un café cuando aún a la mañana le cuesta. Me siento en el Café “Mirador”, en el mismo sitio de querencia que se sentaba mi padre. En uno de esos normalizados delirios, sentado a mi lado, hablo con él y me cuenta alguno de sus divertidos chascarrillos, aunque no tarda en ponerme frente a mi espejo.
-¿Tuviste tiempo de conocer el valor de una factura, ahora que ya te has jubilado?.-
-Sí, papá. Y cómo tú me decías, de distinguir entre conocidos
y amigos. De un día para otro, ya no hay niño que llevar a la guardería, ni
mirar el reloj por llegar tarde al trabajo, ni temer por la llegada de una
carta de despido, ni cuadrar agenda entre escuela, facultad y sindicato. La
vida hipotecada está suficientemente pagada. No debo nada material a nadie,
solo agradecimiento a los que me quisieron y me mostraron el camino para estar,
ahora y aquí, hablando contigo, aunque sea una alucinación con terrenal licencia.
Me dicen que cada vez me parezco más a ti, aunque debo de confesarte que al
principio no me gustaba que me lo dijeran, pero ahora, cada vez más, soy tú.
Tanto, que me gusta venir a sentarme donde tú lo hacías.
- Eso es porque te va llegando el otoño. Me asesinaste
tantas veces que cuando me morí has tenido la necesidad de reconstruirme. Es
una ley universal y no te lo tomé nunca en cuenta. Tenías que crecer, aunque fuese a
la fuerza. Fueron tiempos difíciles donde había que salvar el día al día y su
consecuencia siempre era el fuego amigo, pero no seamos quejicas. Las cicatrices en
la biografía fueron necesarias para que conocieras el valor de una factura. Da muchos
besos a tu mujer y al artista de mi nieto.
- Adiós, papá: volveré a verte en primavera, tomando café en
tu guarida preferida.
Al salir
de este fugaz delirio, recorro la calle de la Corredera hasta La Hospedería
y me resguardo allí, al fin, de una tímida lluvia que por deseada es gratuita.
En su claustro, venero el Rincón de Don Víctor Chamorro; con él comprendí a la
Extremadura saqueada. Cuando le veía pasear por el pueblo, con la dignidad del
que siempre fue y será, considerado un maestro, recuerdo la lectura reveladora de
sus libros, cuando tempranamente me arropaba la inocencia y la sabiduría que solo da el tiempo.
Después, tomo la carretera de vuelta a Plasencia, pero antes me ensimismo con los ocres del castañar del Ambroz y entro en melancolía al divisar los raíles oxidados de un tren, el "Ruta de la Plata", tantos años desaparecido.
Comienza a arreciar el agua que me alegra por sus chorreras generosas. Un ejército de encinas parece que invadirá el camino de vuelta, mientras las vacas retintas con sus ternerinos se resguardan bajo los alcornocales. Y llegando a destino, veo como revienta la tierra en canchales, por donde habita el alma del bandolero Boquique. La niebla es el paraguas de mi bosque de encinas y alcornoques. A veces, qué gratis es la vida regalada. Y me sobra con un café y un breve delirio fraternal cuando se resiste la mañana.
viernes, 31 de enero de 2020
El campo extremeño y el SMI
Poner el acento en los costes laborales tras diez años de sacrificios es un recurso infantil, porque hay una certeza más redistribuidora y eficaz. La subida del S.M.I. pone en circulación más dinero para un consumo escaso en Extremadura, consolida una vía hacia un empleo digno, mejora las prestaciones para el desempleo, inyecta una recaudación en todo el estado de más de 250 millones de euros y sobre todo mejorará las pensiones raquíticas en nuestra región en un futuro.
Los malos datos de empleo en nuestra Comunidad en la última EPA nada tiene que ver con la subida del SMI. Sus problemas son precios bajos y los canales de intermediación. El dato clarificador que ofrece CCOO de Extremadura sobre la afiliación a la Seguridad Social en el sector agrario en esta comunidad, pone en evidencia el argumento que relaciona caída de empleo en este sector con la subida del S.M.I. El año 2019 se cerraba con 28.689 personas afiliadas que realizaron jornadas reales, mientras que en el año anterior, esta misma cifra bajaba a 27.017 afiliaciones, cuando el salario mínimo era inferior. "Es decir, la ocupación en el sector no solo no ha bajado, sino que ha mejorado en más de 1.500 personas, un 5,7 por ciento más".
Los malos datos de empleo en nuestra Comunidad en la última EPA nada tiene que ver con la subida del SMI. Sus problemas son precios bajos y los canales de intermediación. El dato clarificador que ofrece CCOO de Extremadura sobre la afiliación a la Seguridad Social en el sector agrario en esta comunidad, pone en evidencia el argumento que relaciona caída de empleo en este sector con la subida del S.M.I. El año 2019 se cerraba con 28.689 personas afiliadas que realizaron jornadas reales, mientras que en el año anterior, esta misma cifra bajaba a 27.017 afiliaciones, cuando el salario mínimo era inferior. "Es decir, la ocupación en el sector no solo no ha bajado, sino que ha mejorado en más de 1.500 personas, un 5,7 por ciento más".
-tablas salariales del convenio del campo en Extremadura-
En las declaraciones tremendistas sobre el impacto de la subida salarial en el empleo, los empleadores deberían tener en cuenta que aún está pendiente la firma del convenio del campo asumiendo la subida del SMI a 900 euros en el 2019, por lo que difícilmente, la implementación del salario en este 2020 a 950 euros se ha podido aplicar en el último trimestre del pasado año que es cuando se produce esa caída de empleo. Por lo tanto, error craso al realizar un análisis culpabilizador del desempleo en Extremadura en términos salariales. Que el campo extremeño y nacional tiene razones para la queja, agudizada durante toda la crisis de la última década, nadie lo pone en cuestión, pero concluiremos que a este gobierno progresista aún no le ha dado tiempo para hacer las cosas tan mal. Las razones vienen de antiguo; aquellas de las que somos esclavos porque nunca hubo medidas para un cambio estructural, tan solo paliativas.
En Extremadura, la subida del SMI no puede ser una causa para la crisis de un sector, debe ser un acicate para dar solución definitiva a la valorización de las tareas del campo; a todas. Si la subida del SMI destruye empleo, será ese trabajo agónico que se mantiene con horas extras que no se pagan o con jornadas sin límites. Extremadura, necesita elevar su nivel de consumo.
Si bajar los salarios fuese realmente competitivo, nuestra tierra sería por sus bajos salarios el edén del empleo y todos conocemos sus cifras. El camino de bajar salarios no genera competitividad, genera desertización productiva de nuevas inversiones y lo que es peor, desertización social. Economía cíclica, despoblación, bajos salarios y fuga de talento a otras regiones. Que hay un desequilibrio entre la España Desarrollada y la Vaciada es una evidencia. El nuevo Gobierno de Progreso se la juega con territorios como el nuestro y el Gobierno de Vara debe buscar la salida por exigir inversiones públicas. La reunión fijada con la ministra de Trabajo para hablar de empleo en Extremadura debe ser una oportunidad para conseguir medidas estructurales de estado que cambien dinámicas perversas que agotan a nuestra tierra. Pero también cambios estructurales, rectificando la PAC.
El origen del conflicto agrario está en la perversión de estas políticas comunitarias, que reparte subvenciones en función del tamaño de la superficie y a sus propietarios y no por el rendimiento o el empleo que genera. Así, más del 10% de perceptores reciben casi el 80% de subvenciones. Tan sólo 264 perceptores (0,03% del total) reciben más fondos que el 45% del total de los receptores. Está anomalía, ligada a un sistema neoliberal de oferta y demanda, genera una cadena de valor injusta con ganancias de hasta el 600%, en el caso de la patata, por parte de los grandes distribuidores e intermediarios.
Es evidente, que los tratados internacionales, ni priman el empleo ni la valorización del campo, siendo una consecuencia y resultado la mano de obra esclavista. La concentración del sector alimentario por grupos como Mercadona y Carrefour, entre ellos, dificultan la distribución del beneficio que da la tierra.
La negación del SMI por parte de la patronal agraria, en Extremadura, no puede ser la respuesta. Elegir la senda de justificar atávicos senderos de competir gracias a la precarización, es un suicidio colectivo, propiciado por tan solo unos pocos.
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