martes, 2 de febrero de 2016

Fracaso escolar y empleo en Extremadura







Extremadura presenta un índice de fracaso escolar de un 20,7% en el dos mil dieciséis; el más  bajo en la última década y casi alcanzando la media estatal del 19% pero aún con una alta divergencia con comunidades como el País Vasco, con un 8,7%, con un concierto económico que facilita una divergencia significativa entre CCAA. ¿Y aún seguimos preguntándonos por qué emigran nuestros jóvenes?  

Estas diferencias no son casuales. Su causalidad es explicita; la inversión que se realiza por alumno correlaciona claramente con fracaso escolar, aunque no sea la única razón. El Informe del Sistema Estatal de Indicadores de la Educación , recientemente publicado por el M.E.C., nos informa que en el País Vasco la aportación media es de 9.293 euros y en otras Comunidades como Extremadura en torno a la mitad. La divergencia queda explicitada en su máxima expresión, teniendo su translación a las distintas velocidades de crecimiento de los distintos territorios.

Para un gobierno, aunque esté atosigado por las urgencias, este hecho debería formar parte de la centralidad de sus políticas y de sus luces largas. Una sociedad con este dato, cada vez más fundamentada en las competencias profesionales está produciendo a medio y largo plazo un ejercito de personas sin capacidades para formar parte de lo que debe ser un territorio con futuro. Un ciudadano con conocimientos fomenta la práctica y la práctica fomenta nuevas habilidades y nuevos conocimientos. Lo contrario a una apuesta decidida de enfrentar este problema, es invisibilizarlo, acolchonarlo, porque se manifestará más pronto que tarde como uno de los mayores déficit estructurales de nuestra región.

Y claro que hemos llegado hasta aquí por una serie de factores que tienen que ver con desequilibrios territoriales que han conformado y que siguen conformando las señas de identidad de un estado asimétrico y desigual, pero que no puede ser justificación para la inacción.

Un reto central del Gobierno de Vara debe ser la puesta en marcha de un puente solido y estable entre el mundo educativo y el laboral, que acompañe a cientos de jóvenes que hoy por hoy, forman una tasa de paro juvenil manifiestamente mejorable con respecto  a España y Europa; siendo condenados muchos de ellos a ser estigmatizados por no estudiar ni poder trabajar, condenados a aspirar, en el mejor de los casos, a un contrato precario que les posiciona en la permanente temporalidad, condenados a devaluar sus potencialidades,  condenados a emigrar a otros escenarios más productivos o sencillamente condenados a ser cronificados en el paro de larga duración a temprana edad.

Son las denominadas "cicatrices del desempleo" de hoy, las que no pudimos o hemos sabido resolver, pero ya estamos conformando las de mañana. Si hoy no atendemos con fortalezas la falla de un sistema que expulsa del sistema educativo a casi un tercio de nuestros jóvenes, estaremos siendo participes de un suicidio colectivo como comunidad.

Son necesarias, propuestas concretas, dinámicas y evaluables que pongan en marcha un tutelaje sistemático, metodológicamente procedimentado, liderado por parte del SEXPE y de los agente sociales de la región. Tutelaje decidido con las propias familias, con un objetivo claro: la transición desde las aulas a un empleo que les forme, que les acredite y que les de la opción de tener la autonomía que la crisis les ha robado, para crear proyectos e itinerarios de vida y de nuevas competencias para que se valorice su esfuerzo y de valor a su trabajo. 

Es difícil, costoso, requiere esfuerzos y con resultados que se darán a largo plazo, pero es necesario. La Junta de Extremadura tiene la palabra, y el Gobierno central, también. En la nueva articulación de la financiación de las CCAA en el estado deberán resolverse estas graves disfunciones, de lo contrario volveríamos a profundizar en esa quiebra Norte-Sur. 
          













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miércoles, 13 de enero de 2016

Los contratos basura de formación


Ilustración de Miguel Coque Placencia


Leyendo el Informe de la O.C.D.E. sobre Competencias Profesionales, me sonrojo al leer la valoración sobre el valor del contrato de formación y aprendizaje en España, fruto de la Reforma Laboral de Rajoy, para adquirir nuevas competencias. Ya sabemos que este organismo nunca hará un relato crítico del sistema, pero caer en brazos del fracaso social y profesional de un tipo de contrato como este, avala la idea de qué intereses representa esta organización.

Los que tenemos hijos podemos conocer esta realidad cercana. Este contrato no es otra cosa que la utilización perversa de una ley para obviar, tajantemente, lo que debería ser su objeto final; que sería insertar, cualificar, o acreditar formación de los jóvenes en el marco de ese empleo que le debiera aportar una primera experiencia motivadora en el mundo del trabajo.  La resultante es bien diferente: precarización del empleo juvenil con un bajo salario y trasladar, de nuevo, rentas sociales a los empresarios a través de bonificaciones escandalosas, manifestándose como una constante de la reforma laboral que es necesario derogar sin paliativos y cuanto antes.

Y es que una cosa es que sea necesario un contrato de formación, y que sea una opción para facilitar la transición del mundo educativo al laboral, y otra que sea un atentado contra el sentido común y el derecho al trabajo de los jóvenes. Ya fue grave con la reforma laboral de Zapatero la elevación de este contrato hasta los treinta años, pero luego llegó el gobierno del P.P. que no solo suprimió el número de contratos a realizar por una misma empresa y a un mismo joven, sino que lo "universalizó" al no determinar nivel educativo al que va dirigido, y cedió en la responsabilidad de la empresa para que el joven pudiera acreditarse en un certificado profesional u otro reglado, favoreciendo la mercantilización de una supuesta formación no homologada que también pagamos y que no está fiscalizada. 

Para una mejor visualización, presento unos datos concluyentes de Extremadura, que responden a los cuatro años de reforma laboral y que pueden extrapolarse a resto de España. En esta comunidad, esta modalidad se ha elevado hasta 8.461 contratos, significando una subida de un 243%, triplicando sobradamente los 2.481 contratos previos del 2011. Este dato no puede valorarse como acierto, sino como la constatación de un uso fraudulento que trata de ocultar la desvalorización del trabajo y la falta de respeto hacia nuestros hijos. Solo un dos por ciento de ellos, se reconvierten en un contrato indefinido. Solo el cuatro por ciento, se reconvierten en un contrato de obras y servicios. Uno de cada diez jóvenes contratados no supera los veinte años, cuando en periodos anteriores eran siete de cada diez. 

Sería su centralidad que esta modalidad contractual estuviera reservada, básicamente, para ellos y no para jóvenes cercanos a la treintena que pueden haber tenido varias experiencias acumulativas de este tipo, cuando otra sociedad, más sana, debería estar pensando en facilitarles su autonomía vital.

Mientras en España se llega  o no a un acuerdo para formar otro gobierno, urge otro modelo que inserte, cualifique o acredite la formación, porque este solo es un "chollo" para empresarios que lo contemplan como un ahorro y no como inversión. Es el hecho identitario de este país y hay que doblarle el brazo.  

lunes, 11 de enero de 2016

La entrevista previa a un empleo. Recursos



Felicitaciones, si has conseguido una entrevista para un empleo, porque es la parte donde te la juegas. Se entiende que has superado la parte previa de atraer la atención del reclutador en tu curriculum vitae.

Básicamente, suele consistir en un encuentro con un entrevistador, de forma presencial, aunque comienza a extenderse la entrevista por skype con muchas empresas. También, es habitual que puedas ser seleccionada para realizar una entrevista en sesión grupal. 

Preparación previa a la entrevista:

  1. Realizar o conocer el itinerario donde tendrá lugar la entrevista. Fundamental la puntualidad.
  2. Obtener información del puesto de trabajo solicitado y de la empresa, que puedes obtener por internet y redes sociales.
  3. Tener preparada e interiorizada toda la documentación que acredita tu CV.
  4. Ir vestido en relación al puesto de trabajo que pretendes conseguir. El aseo personal es básico.
  5. Acudir a la entrevista sin compañía. 
Al llegar a la entrevista: 
  1. Estar en el lugar de la entrevista con antelación a la hora establecida.
  2. Hacer saber que hemos llegado, a través de recepción.
  3. No es el momento de revisar documentación, sino de tranquilizarnos con algún ejercicio de respiración o relajación.


Durante la entrevista: 

  1. Saludo inicial: tener una actitud activa pero sin manifestar confianzas con el entrevistador. La iniciativa debe ser siempre del entrevistador. Saludar con la mano si te la ofrecen, sentarse cuando seas invitado, tutear si te lo piden... Y sobre todo ser natural.
  2. El desarrollo: Una regla de oro es contestar en positivo, cuidando tu lenguaje no verbal, respondiendo sin precipitarse y pidiendo aclaraciones cuando la pregunta deba ser matizada. Y recordar que el objetivo es adquirir el puesto y para ello debes marcar la diferencia, huyendo de frases estereotipadas y relacionando las respuestas con el puesto de trabajo deseado. 
  3. Los contenidos: Experiencias laborales que seguro se pueden centrar en tus éxitos o logros y que es la parte que deberás llevar más estudiada. El objeto es demostrar tu adecuación al puesto de trabajo ofertado. No pasa nada por realizar preguntas o interrogantes al entrevistador sobre el empleo ofertado, la respuesta a la selección, las condiciones del puesto...
  4. Cierre de la entrevista: Tan importante como el saludo inicial es la impresión de una despedida natural. Evitar excesivas cordialidades que pueden alejarnos del respeto. Y sobre todo, NO DECIR: ¿Que tal me ha salido la entrevista?.  

Te dejo unos enlaces que sin duda dará respuestas a todas las preguntas que te surgen en este momento: Tienes material para entrenarte. ¡Suerte¡