la encina solit(d)aria

Un árbol del que aprendo a resistir. Abrigo para el quiera cobijarse. Cuando se agrupa en dehesa, como los hombres en colectividad, es indestructible. Es puro mediterráneo. Es la genética de mi memoria; mis recuerdos, mi paisaje y todas mis querencias van unidas a él. -Miguel Coque Durán-

domingo, 30 de septiembre de 2018

Recuerdos de la fábrica Serra i Balet

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Mi padre, es un buen sastre, conoce el buen paño. En el pueblo, tiene fama de manitas. Con él aprendo a valorar una buena lana, la espig...
sábado, 22 de septiembre de 2018

1974. Una tarde en Paris con Silvia Kristell

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Es julio de 1974. Edu, Paco y yo, tenemos 18 años. Desde el Arco del Triunfo vamos bajando hasta la Plaza de la Concordia; la de la re...
miércoles, 5 de septiembre de 2018

Monago: el hombre orquesta

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Monago ha decidido remangarse a las puertas de las elecciones autonómicas, después de tres años de estar sesteando. Se ha convertido ...
sábado, 18 de agosto de 2018

Memoria familiar: La huida de Illescas. 1936

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  Cada día que pasa, Madrid se convierte en un refugio más escaso. El avance del ejército rebelde ha sido rápido. La misma respuesta d...
1 comentario:
martes, 31 de julio de 2018

Memoria familiar: Calle del Sol de Plasencia

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Mi padre forma parte de una generación de comerciantes que han iniciado sus negocios en la misma época; sobre los años cincuenta. Su...
lunes, 30 de julio de 2018

Memoria familiar: La Isla de Plasencia, en los sesenta.

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En las tardes noches de verano, cuando no dejan de cantar las chicharras, las familias acuden, como si fuera una romería, a un esp...
sábado, 28 de julio de 2018

Memoria familiar: Tiempo de cerezas en los sesenta.

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Eran los sesenta y todos los años, desde muy pequeño, antes de que llegue el tiempo de la cerecera, por el mes de marzo y abril, mi padr...
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